El fabricante de equipos de impresión Xerox informó ayer, de que abandonará sus negocios destinados a las pequeñas oficinas y hogares, y que despedirá a entre 1, 200 y 1, 300 de sus empleados en dicha división.
La empresa continuará prestando servicios y fabricando los repuestos y suministros de los equipos vendidos hasta hoy, pero no venderá ni desarrollará nuevos productos.
Se estima que unos 200 ó 300 empleados de los actuales 1,500 que trabajan en la división de pequeñas oficinas y hogares permanecerán en sus puestos.
Xerox señaló que con el cierre de este negocio, que tuvo unas pérdidas de 82 millones de dólares en el primer trimestre con ventas por 139 millones de dólares, espera ahorrar unos 100 millones de dólares en el segundo semestre del año en curso.
Sin embargo, la compañía señaló que el cierre de la división podría implicar cargos extraordinarios de hasta 200 millones de dólares, aunque aún no se conoce la cifra con certeza.