De acuerdo con los especialistas de GE Iluminación, una unidad de negocio de GE Consumer & Industrial en América Latina, del total de la producción de electricidad en nuestro planeta, cerca del 20% se dedica a la iluminación pero gran parte de la energía que requerimos para este fin se desperdicia ya sea por nuestros malos hábitos o porque los productos de iluminación que empleamos utilizan, en un 70%, componentes de tecnología antigua.
Primero, la medida más sencilla que una persona puede tomar para reducir energía en una casa o negocio es reemplazar sus focos incandescentes por bombillas o ampolletas fluorescentes. Segundo, pintar el interior de los espacios de tu casa u oficina con colores claros. De esta forma la luz se refleja en ellos y facilita la iluminación de tus espacios con mucho menos consumo de energía.
Tercero, abre las cortinas durante el día para que entre el sol por las ventanas y en la noche ciérralas para que el calor no se escape. En las oficinas usa los espacios cercanos a las ventanas para la realización de las actividades más intensas y reserva los espacios menos iluminados para actividades temporales.
Cuarto, compra artículos de iluminación, electrodomésticos y productos para el hogar u oficina que cuenten con una certificación de eficiencia energética. Y por último, para iluminación en espacios exteriores utiliza luces con mecanismos de detección de movimientos que solo se encienden durante la noche o cuando alguien está presente.