Esto debido a que dirigentes sindicales, economistas y representantes de la sociedad civil cuestionan el hecho de que la informalidad se haya tomado en cuenta para determinar la tasa de desempleo.
Kuzniecky manifestó que las directrices que establece la Organización Internacional del Trabajo (OIT) determinan que la persona que trabaja de manera informal, tiene un empleo.
Destacó que la metrodología no ha cambiado ya que los empleos informales se toman en cuenta desde 1980.
De igual forma rechazó las declaraciones del presidente de APEDE, al asegurar que las personas que están buscando trabajo son tomadas en cuenta para medir el desempleo.
Igualmente respondió que la encuesta no ha sufrido ningún cambio conceptual, en base a los señalamientos de Obarrio.
El Contralor reconoció el hecho de que la economía informal está en pleno crecimiento y dijo que esta es la única encuesta en Panamá que mide el desempleo ya que los demás son datos estadísticos, por lo que subrayó la veracidad de los resultados.
Por su parte Dimas Quiel, director de Estadística y Censo de la Contraloría, señaló que la encuesta tiene un margen de efectividad del 95%, y un margen de error del 3%.
Agregó que la encuesta de hogares recoge mucha información que da pie a análisis, pero destacó que estos análisis deben ser hechos por técnicos y economistas.
Realizar un trabajo de este tipo cuesta alrededor de 180, 000 dólares.
Para desarrollar la encuesta se toman en cuenta 13, 400 hogares, una cifra representativa para obtener los resultados.
Mariano Mena destacó recientemente que la economía informal está creciendo por la falta de empleos formales, que lleva a los panameños a buscar un trabajo de subsistencia.
En cuanto a la población encuestada que declaró alguna ocupación, el 61.8% indicó ser empleada, el 30.3% es por cuenta propia, el 4.7% es trabajador familiar y el 3.2% es patrono.
Según el contralor, Dani Kuzniecky el crecimiento de la economía informal es una tendencia mundial.
Recomienda no mezclar temas políticos con un trabajo técnico.