El gobierno del presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, dijo ayer que negocia un préstamo de 150 millones de dólares con el Banco Mundial (BM) para cuando éste vuelva al poder, sin embargo la entidad lo negó.
La ministra de Hacienda, Rebeca Santos, y el gobernador del banco central, Edwin Araque, anunciaron las conversaciones sobre el presunto crédito en una rueda de prensa en Estambul.
No obstante, un portavoz del Banco Mundial dijo a Efe que "no hay ninguna negociación sobre un nuevo préstamo para Honduras".
El organismo paralizó sus programas con Honduras tras el golpe de estado del 28 junio, en el que las fuerzas armadas expulsaron del país a Zelaya, y la fuente señaló ayer que "se mantiene la pausa".
En la rueda de prensa, Araque dijo que el supuesto préstamo de 150 millones de dólares llevaría condiciones de pago ventajosas para Honduras y el Banco Mundial lo desembolsaría durante tres años una vez que se instaure un gobierno legítimo.
Ese dinero se dedicaría a infraestructuras, proyectos energéticos y apoyo a la red de protección social en un país donde más del 60% de la población es pobre, según Araque.
Los dos funcionarios representan a Honduras en los actos vinculados con la Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.
Sus billetes de avión hasta Estambul los pagó el Banco Mundial, según dijeron en la rueda de prensa y confirmó la entidad, cuya política es cubrir el costo de vuelo.