El presidente saliente del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick, de visita oficial en China, pidió ayer a la segunda economía mundial amplias reformas en sus pautas de desarrollo para cumplir su meta de ser un país de ingresos altos “per cápita” en dos décadas y evitar que su economía quede estancada.
“China tiene la oportunidad de evitar la trampa de los ingresos medios, promoviendo un crecimiento global, sin mayor agresión al medio ambiente, y continuando el progreso de conversión en un país con participación responsable en la economía internacional”, señaló Zoellick en la presentación del informe “China 2030”.
El informe se inicia señalando que el gigante asiático debe completar su transición a una economía de mercado a través de reformas en los sectores empresarial, laboral, financiero y de tierras, fortaleciendo las firmas privadas y abriendo sus mercados a mayor competitividad e innovación.
El estudio ha sido elaborado por el Banco Mundial en cooperación con el Centro de Investigación para el Desarrollo del Consejo de Estado (Ejecutivo de China), y en él se señala que ha llegado el momento de reequilibrar la economía del país y el rol del Gobierno en el mercado, el sector privado y la sociedad.
“Unas reformas con un sector financiero más fuerte y flexible, una promoción de la innovación, y crecimiento verde como motores del desarrollo, puede traer oportunidades de creación de empleo y productividad adicional dentro de China, así como más posibilidades para las firmas extranjeras”, añadió Zoellick.
“Los líderes chinos han reconocido que el modelo de crecimiento económico que ha sido tan exitoso en los pasados 30 años necesita cambiarse, para acomodarse a los nuevos retos”, subrayó el presidente del Banco Mundial, quien recientemente anunció que no se presentará a la elección del nuevo dirigente de la organización en abril.
El experto representante del organismo económico opina, junto con otros analistas, que el crecimiento económico de China de en torno a un 10% anual se reducirá gradualmente en las próximas décadas, a medida que el modelo económico que ha funcionado durante 30 años, basado en la exportación y la mano de obra barata, se va agotando.
“Debe cambiarse el enfoque de uno basado completamente en la cantidad de crecimiento a uno centrado en la calidad”, señala el informe del Banco Mundial.