La Zona Franca de Barú, que por ley debe aportar al Estado el 40% de las utilidades, aún no ha salido a flote.
De acuerdo con su gerente general, Carin Gozaine, no han podido hacer los aportes al Estado debido a que es muy poco lo que cobran, unos 1,400 dólares por empresa, en concepto de clave de operaciones para que las compañías puedan operar.
Para generar ingresos al Estado, afirmó, deben de tener de 100 a 200 empresas instaladas.
"Por más empresas que uno introduzca en la zona no se puede generar el presupuesto que necesitan, y por ende tienen que recurrir al subsidio estatal", apuntó.
Pese a ello, dijo que en la zona se observa el movimiento económico porque las empresas compran maquinarias, casas, pagan alquileres y generan empleos. Actualmente los gastos de operaciones suman 314 mil dólares.