El Gobierno ecuatoriano mantiene una negociación para terminar, de mutuo acuerdo, los contratos con la Compañía General de Combustibles (CGC), de Argentina, y con la Burlington Resources, de Estados Unidos, informó una fuente de la estatal petrolera Petroecuador, según publica hoy la prensa local.
La resolución se adoptó a finales del año pasado y fue anunciada ayer por el jefe de la Unidad de Administración de Contratos de Petroecuador, Jorge Regalado, durante un seminario sobre el manejo de recursos que organizó el ministerio de Recursos Naturales no Renovables.
"En noviembre un equipo negociador de Petroecuador y del ministerio (de Recursos Naturales no Renovables) mantuvo reuniones con funcionarios de CGC para analizar la propuesta que presentaron al Estado, y llegamos a firmar un acta de entendimiento acordando la terminación del contrato por mutuo acuerdo", dijo.
"Esto (la negociación) está en proceso y tenemos que cumplir el análisis de temas ambientales para poder llegar al fin del contrato", recalcó Regalado, según publica hoy el diario El Universo.
Tras la concesión del área designada como el bloque petrolero 23, la CGC no pudo ingresar a operar por oposición de la comunidad indígena de Sarayaku. En la zona se encuentra regada pentonita (explosivos) que cada una de las partes (la operadora y las comunidades) acusa a la otra de haberla colocado.
"Con Burlington, en diciembre se recibió una carta de esa empresa solicitando negociar la terminación del contrato por mutuo acuerdo. El presidente ejecutivo (de Petroecuador, Luis Jaramillo) ha dispuesto la conformación de un grupo para que se siente a negociar, para que sea el mismo fin que hemos tenido con el bloque 23", dijo.
En ambos casos "estas operadoras, que ahora no cuentan con un vocero o representante en el país, no pudieron ejecutar grandes planes de inversión. Pero, la CGC reclama 30 millones de dólares de reembolso de gastos al Estado y Burlington, 4 millones de dólares", añade el diario.
La operadora argentina es concesionaria del bloque petrolero 23 y Burlington, del 24. El primero está ubicado en la provincia de Pastaza y el segundo, entre Pastaza y Morona Santiago, ambas en la Amazonía.