Edu le sacó las castañas del fuego a Brasil con un gol en un momento clave del partido y relegó a un segundo plano a Ronaldinho Gaucho, cuyo debut en el fútbol olímpico había generado tanta expectativa.
No se trató de una anotación espectacular, pero sí de una enorme importancia sociológica para su equipo, ya que se produjo dos minutos después de que Andrej Porazik pusiera a Eslovaquia en ventaja.
El tanto le devolvió la calma a los brasileños, que terminaron ganando 3-1.
"El empate que nos dio Edu fue importantísimo", dijo el técnico brasileño Wanderley Luxemburgo. "Liberó al equipo de una tremenda carga y presión", añadió.
"No estamos acostumbrados a comenzar este tipo de torneos en situación adversa", agregó.
La anotación de Edu llegó luego de una bonita combinación en la que participaron Ronaldinho y Alex.
Brasil se puso en ventaja posteriormente con autogol eslovaco y un tercer tanto a los 80 de Alex, quien jugó acompañado de Edu.
Nadie en particular de Brasil brilló más que otro, pero Luxemburgo no vaciló en la rueda de prensa en valorar la anotación del empate, que se dio cuando las filas brasileñas estaban ansiosas y preocupadas por las dificultades en superar el montón de gente que cuidó la retaguardia eslovaca.
Luxemburgo dijo que fue un primer tiempo "pesado" y de "mucha marcación". Brasil se relajó más con el empate y continuó sofocando a sus adversarios, logrando dividendos en el complemento.
La expectativa también estaba un tanto dirigida a ver el desempeño de Ronaldinho, el talentoso delantero del Gremio que es figura de la selección mayor y hacía su primera aparición en una olimpíada.
Ronaldinho no se hizo ver mucho, aunque participó en el gol de Edu y luego hizo un pase precioso que desaprovechó Alex al estrellar el balón contra el portero eslovaco.
"El lo intentó, lo intentó, pero no pudo", dijo Luxemburgo, quien lo reemplazó al final del segundo tiempo por Lucas.
Para preocupación de Luxemburgo, Ronaldinho se ganó tontamente una tarjeta amarilla al patear, al parecer sin ninguna intención, un balón contra un eslovaco cuando se había pitado la conclusión del primer tiempo.
"No hay que crear un clima de terror por esto", dijo Luxemburgo.