El candidato oficialista a las elecciones de este domingo en Chile, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, consideró hoy que "una bajeza" pensar que pudo presionar al juez para que diera a conocer antes de los comicios que la muerte de su padre, el ex presidente Eduardo Frei Montalva, fue un homicidio.
Frei Montalva (1964-1970) murió en enero de 1982 en una clínica de Santiago, al parecer por una septicemia derivada de una operación a la que había sido sometido a fines de 1981, cuando lideraba una incipiente oposición a la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
Sin embargo, el juez Alejandro Madrid determinó el pasado lunes, a sólo seis días de las elecciones, que su muerte fue un homicidio cometido a través de la introducción paulatina de sustancias tóxicas en su organismo y procesó a seis presuntos implicados en el crimen.
El momento en que se dio a conocer esta decisión generó suspicacias en sectores de la derecha, cuyo candidato presidencial, Sebastián Piñera, figura como favorito en las encuestas, seguido a varios puntos de distancia por el propio Frei.
"No creo que pensaran que hice al juez (Alejandro) Madrid que dictara este fallo seis días antes de las elecciones o que presioné a la Corte Suprema. Eso es lo que están sugiriendo. Si creen eso es de una bajeza impresionante", declaró Frei a Radio Cooperativa.
El también ex presidente de Chile (1994-2000) recordó que la derecha negó "durante 27 años" que la muerte de su padre correspondiera a un homicidio.
"Dijeron que era un invento de la familia, que era para buscar notoriedad pública. Eso lo dijeron todos los días. Y hoy día están diciendo que el juez Madrid se vaya", señaló Frei Ruiz-Tagle.
La defensa de uno de los procesados pidió ayer al juez Madrid que deje el caso al acusarlo de haber emitido opiniones parciales.
"Aquí había fabricación de productos químicos para matar personas. Ésa es la verdad y son muchos los casos que están en la carpeta de Madrid, son muchos los casos de gente que murió y que no se sabe", subrayó el senador democristiano.
"En el Gobierno militar se fabricaron productos químicos, gases, botulínicos, y hay muchos casos de clínicas clandestinas. Se fabricaron esos productos para eliminar personas. Eso se tiene que investigar", remarcó.
Frei consideró "difícil" creer que la orden para asesinar a su padre fuera hecha por un "subalterno o un oficial", dado que los seis procesados son cuatro médicos, el antiguo chófer de su padre y un ex agente de la policía secreta del régimen.
Señaló además que "la cantidad de miles contradicciones que ha habido en este proceso (son) para tapar las pruebas".
"Primero hablaron de autopsia, después de embalsamamiento, después dijeron que la orden la había dado mi madre, después dijeron que la había dado yo. Han cambiado muchas veces las versiones", sostuvo.
"Lógicamente tenemos dolor, pero tenemos el espíritu y el alma tranquila, porque después de tantos años se haya conocido la verdad", dijo Frei, quien añadió que la familia sólo quiere que "los chilenos que sufrieron situaciones similares puedan saber la verdad".