Educación**Que la Universidad Tecnológica - quizás la mejor del país - haya comprobado una vez más que los estudiantes de secundaria, de primer ingreso, no razonan si no que memorizan como loros, no es sorpresa.
Mediocridad**Tampoco lo es que las evaluaciones aplicadas, que siguen patrones internacionales, hayan arrojado que quienes pasaron lo hicieron con un mediocre 3.1, como promedio. Las deficiencias más notorias apuntan a las matemáticas y el lenguaje.
Jóvenes**También se comprobó el atraso con respecto a otros países. Lo peor es que que el área tecnológica es el que ofrece las mayores oportunidades para los jóvenes. Pero si salen mal preparados, les irá peor en cualquier carrera. Hay que mejorar la calidad de los educadores desde el kinder.