El Gobierno de EE.UU. reconoció hoy los esfuerzos de Ecuador en la lucha contra el narcotráfico en 2009, año récord en captura de alijos, pero recomendó fortalecer la cooperación con sus fuerzas de seguridad para combatir el tráfico de drogas.
Las autoridades estadounidenses aseguraron que el país andino continúa siendo vulnerable al crimen organizado debido a la debilidad histórica de sus instituciones públicas y a la corrupción.
Según el informe de Washington, Ecuador es uno de los principales países para el tránsito de drogas con origen en Colombia y Perú destinadas a EE.UU., así como una fuente de materias primas para la producción de narcóticos.
La larga extensión fronteriza poco poblada y las rutas marítimas difíciles de controlar son aprovechadas por los traficantes para mover cocaína, heroína y químicos para fabricar drogas en Estados Unidos y otros países.
El Departamento de Estado de EE.UU. valoró las acciones emprendidas en 2009 por el Gobierno de Ecuador en sus zonas fronterizas contra los cárteles de la droga, en concreto en la lucha contra el tráfico de cocaína.
Desde EE.UU. se vio con buenos ojos la presencia de militares ecuatorianos en las áreas limítrofes con Colombia.
En 2009 el Gobierno de Ecuador informó que se habían requisado 43,5 toneladas de cocaína, incluidas 10,6 toneladas en capturas marítimas, lo que supuso un incremento del 98 por ciento con respecto a los resultados del año anterior.
Asimismo, se capturaron cargamentos con 148 kilos de heroína y 2,78 toneladas de cannabis, cantidades ligeramente superiores a las requisadas en 2008.
Las autoridades estadounidenses destacaron también los esfuerzos ecuatorianos en la persecución de delitos financieros.
En febrero de 2009 se completó la mayor investigación de un caso de blanqueo de dinero en la historia de ese país con la intervención de activos por valor de 30,4 millones de dólares.
A pesar de los reconocidos esfuerzos de Ecuador, el Gobierno de Estados Unidos reprochó al Ejecutivo de Rafael Correa los problemas diplomáticos generados por la declaración de persona non grata de dos miembros de la embajada de EE.UU. en ese país, a los que acusaba de interferir en los trabajos de la Policía ecuatoriana.
A juicio de las autoridades estadounidenses, las tensiones entre ambos Gobiernos perjudicaron la aplicación de planes contra el narcotráfico, si bien la situación volvió a la normalidad con la firma de un memorándum de entendimiento en agosto.
EE.UU. entiende que no existe una ley anticorrupción clara en Ecuador y se quejó de que la mala situación de las cárceles del país permite a los presos por tráfico de drogas seguir operando desde prisión, a pesar de que Washington reconoció avances por parte del Gobierno de Correa.
Entre las medidas propuestas por el Departamento de Estado a Ecuador está que se permita repostar a sus aviones en los aeropuertos del país andino, con el fin de extender las misiones de detección de operaciones de tráfico de drogas.
Se calcula que los narcotraficantes transportan por Ecuador entre 200 y 220 toneladas métricas de cocaína al año, con el 60 por ciento destinado a Estados Unidos y el resto a Europa.