El Gobierno de EE.UU. consideró hoy que Haití está avanzando relativamente bien hacia las elecciones, pese a los desafíos a los que tiene que hacer frente, como la epidemia de cólera, las protestas contra los cascos azules y la reconstrucción.
El secretario de Estado adjunto de EE.UU. para Latinoamérica, Arturo Valenzuela, señaló a periodistas tras participar en una conferencia sobre la independencia en las Américas que la situación que vive Haití actualmente no es tan distinta a la de anteriores periodos, porque "siempre ha habido grandes desafíos en los procesos electorales" de ese país caribeño.
El responsable de la política de EE.UU. hacia Latinoamérica dijo que, pese a "algunos brotes de protestas" contra la ONU en los últimos días, en general la evaluación de la situación sobre el terreno es que los preparativos para las elecciones presidenciales y legislativas del día 28 avanzan de manera "relativamente normal".
Cientos de manifestantes han acusado en los últimos días a la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah) de haber originado la epidemia de cólera al verter materia fecal a un río que atraviesa el departamento de Artibonite, donde se inició la epidemia.
Según las autoridades sanitarias de Haití, la epidemia de cólera que sufre esa nación desde hace un mes ha causado ya la muerte de 1.186 personas, mientras que 49.418 han sido atendidas en los centros médicos.
Valenzuela indicó que no se espera que las elecciones se vean afectadas por la epidemia.
El secretario de Estado adjunto tiene cierta experiencia con Haití, como él mismo destaca, dado que ha estado por primera vez en el país más pobre del continente en 1985, después lo visitó de nuevo en las elecciones de 1987, que fueron un "fracaso" y tuvieron que ser incluso suspendidas, y fue observador en los comicios de 1990 cuando fue elegido presidente Jean Bertrand Aristide.
"En situaciones anteriores siempre ha habido grandes desafíos en procesos electorales. En este sentido lo que está pasando ahora no es algo tan distinto a lo que ha habido en el pasado, por la falta de capacidad institucional", señaló.
Por ello, recalcó, dado "el tamaño del desastre" que provocó el terremoto en enero pasado y dado también el desafío del cólera, "habría que decir que se está avanzando relativamente bien en el tema de las elecciones", las cuales, agregó, "son muy importantes" porque ofrecen la posibilidad de elegir a las autoridades legítimas que necesitará el país para poder afrontar los retos del futuro.
EE.UU. asignó más de 1.000 millones de dólares en ayuda a Haití desde el sismo del 12 de enero y pidió al Congreso un importe adicional equivalente para respaldar la reconstrucción.
El plan de gastos fue aprobado recientemente por el Congreso y el Gobierno ha transferido una primera parte de 120 millones de dólares al Departamento del Tesoro, que, a su vez lo debe entregar al Banco Mundial para el Fondo de Reconstrucción de Haití.
Valenzuela indicó que la "ayuda sigue su curso normal", pero ante las quejas que ha habido sobre la lentitud con la que se ha aprobado la contribución adicional estadounidense, recalcó que "cuando uno tiene una situación como la de Haití no es algo que se pueda solucionar de un día a otro con una cantidad cualquiera de dinero".
Indicó que en el caso de Haití su capacidad de absorber la financiación es limitada y hay que crear y fortalecer las instituciones y aparatos Estatales, algo que "no se hace en semanas ni en meses, sino que es un proceso bastante largo que requiere mucho trabajo", concluyó.