El diputado chileno Hugo Gutiérrez dijo hoy que el embajador de EE.UU. en Santiago, Paul Simons, le aseguró que su país "no ampara a ningún torturador", en alusión al ex brigadier Jaime García Covarrubias, acusado en Chile de delitos de lesa humanidad y que trabaja en el Pentágono.
Gutiérrez, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados chilena, dijo a Efe que hoy fue recibido por el diplomático estadounidense, quien "fue muy receptivo" y aseguró que "Estados Unidos no está amparando a un torturador".
El abogado de derechos humanos, quien estuvo acompañado por uno de los prisioneros de la dictadura chilena, Herman Carrasco, torturado por García Covarrubias, entregó una carpeta con todos los antecedentes del caso para que sea enviada a Washington.
García Covarrubias se convirtió a fines de 1974 en instructor de agentes en técnicas de interrogatorio y represión y en los últimos años de la dictadura en Chile (1973-1990) integró el círculo estrecho de Augusto Pinochet, con cargos en dos ministerios.
García figura como "inculpado" en el proceso que se instruye en en la sureña ciudad de Temuco por delitos de lesa humanidad, entre estos el asesinato el 10 de noviembre de 1973 de seis militantes comunistas detenidos en el regimiento "Tucapel", encubierto como un falso ataque al cuartel.
En esa época, García servía en "Tucapel" con el grado de teniente.
Los cargos y antecedentes que lo inculpan se formulan en al menos 25 declaraciones firmadas por ex detenidos y militares, documentos a los que Efe tuvo acceso, en el proceso que investiga el juez de la Corte de Apelaciones de Temuco Fernando Carreño.
Según los antecedentes del juicio, los delitos de los que está acusado García fueron cometidos tras el golpe militar de 1973, cuando formaba parte de la Compañía de Plana Mayor del regimiento, integrando además con otro grupo de militares la Sección II de Inteligencia del cuartel.
De acuerdo con el proceso y los testigos, ambas instancias tenían a su cargo a los prisioneros que permanecían en el regimiento.
En ese tiempo, Jaime García integró también los Consejos de Guerra contra prisioneros políticos, que han descalificado tanto las cortes de justicia chilenas como internacionales.
El pasado septiembre, García tuvo que viajar a Chile por orden de la Justicia para ser interrogado y sometido a careos con ex prisioneros y militares.
Durante la diligencia, el ex detenido Herman Carrasco lo acusó de haberlo torturado junto a otros prisioneros. "El oficial Jaime García Covarrubias comenzó a golpearnos y desnudos nos obligó a efectuar actos sodomíticos, sin éxito", declaró Carrasco. García negó la acusación.
El diputado Gutiérrez, precisó este martes que la carpeta con los antecedentes la recibió el encargado de Derechos Humanos de la embajada de Estados Unidos en Santiago, Lewis Gitter, "quién quedó sorprendido e impactado" con los hechos, apostilló el legislador.
"La idea es que este personaje, que integró la policía secreta de Pinochet, no siga trabajando para el Pentágono, donde está desde el 2001, y el embajador quedó de informar a Estados Unidos", precisó el diputado.
Gutiérrez señaló que el embajador Simons les aseguró que cuando García Covarrubias postuló a su trabajo en el Pentágono "él comentó que no tenía ninguna deuda con la Justicia chilena".