El Gobierno de Estados Unidos busca "aclaraciones" sobre los planes de Israel de construir veinte nueves viviendas en el territorio ocupado de Jerusalén Este, indicó hoy la Casa Blanca.
El anuncio de esos planes se dio a conocer inmediatamente antes de la reunión a puerta cerrada el martes entre el presidente de EE.UU., Barack Obama, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sobre cuyos resultados la Casa Blanca no ha informado oficialmente aún, un día después.
El portavoz de la Casa Blanca Tommy Vietor indicó que la Casa Blanca cree que la construcción de viviendas israelíes en Jerusalén Este socava la confianza necesaria para el desarrollo de las conversaciones de paz en Oriente Medio.
EE.UU. insta tanto a israelíes como a palestinos a abstenerse de acciones que puedan socavar esa confianza, declaró el portavoz, quien no precisó si las nuevas viviendas salieron a relucir en la conversación entre los dos mandatarios.
La oficina del primer ministro israelí aseguró que el nuevo anuncio, que se suma a la construcción de 1.600 viviendas dada a conocer hace dos semanas, tomó a Netanyahu por sorpresa.
La reunión entre Obama y Netanyahu tuvo dos partes, según han informado funcionarios estadounidenses bajo la condición del anonimato.
La primera duró una hora y media y concluyó a las 19.03 hora local (23.03 GMT), tras lo cual el presidente estadounidense se retiró al área residencial de la Casa Blanca y el primer ministro consultó con sus asesores en el salón Roosevelt del ala oeste.
En torno a las 20.20 (00.20 GMT), los dos líderes volvieron a reunirse en el Despacho Oval por espacio de unos cuarenta minutos, tras lo cual Netanyahu abandonó la Casa Blanca.
Washington ha pedido al Gobierno israelí que dé "pasos difíciles" para lograr la reanudación de las negociaciones de paz con los palestinos y que suspenda la expansión de los asentamientos.
Pero el lunes, Netanyahu indicó que su Gobierno se reserva el derecho a continuar con la construcción de viviendas en Jerusalén Este.
En un discurso ante el Comité de Asuntos Públicos Americano-Israelí (AIPAC), el principal lobby judío en Washington, el primer ministro afirmó que "el pueblo judío construía Jerusalén hace 3.000 años y el pueblo judío construye Jerusalén hoy. Jerusalén no es un asentamiento. Es nuestra capital".