El viaje que la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, hará a El Salvador, para asistir a la investidura del presidente electo, Mauricio Funes, y a Honduras, para la Asamblea General de la OEA, es "importante" para Washington, indicó hoy un alto funcionario del Departamento de Estado.
La jefa de la diplomacia estadounidense partirá el domingo a El Salvador, donde participará el mismo día en una reunión de la iniciativa Caminos para la Prosperidad y asistirá al día siguiente a la investidura de Funes, el primer presidente electo de la ex guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).
El alto funcionario del Departamento de Estado destacó ante la prensa que, por primera vez desde el fin del conflicto salvadoreño (1979-1991), se ha iniciado una alternancia en el poder entre partidos políticos.
Para Estados Unidos, "esto es un paso positivo hacia delante para los salvadoreños y la democracia, y representa que esa democracia ha madurado, al igual que El Salvador y la sociedad salvadoreña", dijo.
El alto funcionario señaló que los lazos de EE.UU. con El Salvador "son profundos e importantes" y el contacto con el presidente electo "ha sido muy positivo".
"Tenemos una gran confianza en nuestra capacidad de profundizar y mejorar nuestra relación con El Salvador y con Funes", recalcó.
En El Salvador, Clinton también participará en una reunión de "Voces Vitales", una iniciativa apoyada e impulsada por la secretaria de Estado que une a mujeres líderes emergentes con el propósito de formarlas y convertirlas en agentes de cambio que aboguen por la justicia social y apoyen la democracia y el desarrollo de su país, explicó la fuente.
Después de El Salvador, Clinton se trasladará a San Pedro Sula (Honduras) donde se celebrará durante los días 2 y 3 de junio la XXXIX Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA).
El día anterior a la inauguración se reunirá con el presidente hondureño, Manuel Zelaya.
En la Asamblea participará en las sesiones plenarias y debates entre los cancilleres de los 34 países miembros del organismo, que se prevé se centren en el levantamiento de la suspensión impuesta en 1962 a Cuba, pese a que el tema de la reunión es la no violencia.
Durante el encuentro, la secretaria de Estado se reunirá además con los cancilleres de la Comunidad del Caribe (Caricom), con los que abordará los próximos pasos a dar en el diálogo técnico sobre cooperación en seguridad que mantienen EE.UU. y esa región y creará una "base de consultas" para mejorar el diálogo y la relación con esos países.
Clinton viajará probablemente acompañada por el secretario de Estado adjunto para Latinoamérica en funciones, Thomas Shannon, que será sustituido por Arturo Valenzuela antes de ir a Brasil como embajador si el Senado confirma su nombramiento.
Washington concede una gran importancia al viaje de Clinton a El Salvador y a Honduras dentro de sus esfuerzos por mejorar su relación con Latinoamérica.
El alto funcionario destacó que, en un breve periodo de tiempo, el presidente Barack Obama, Clinton y varios miembros de Gabinete han viajado en varias ocasiones a la región.
La fuente señaló que ha habido un esfuerzo por "impulsar la presencia de miembros del Gobierno, al más alto nivel, en Latinoamérica, un foco real de implicarse con la región y llenar un espacio" que el anterior Ejecutivo no llenaba completamente.