La Casa Blanca calificó hoy como un "importante paso" la decisión de China de acceder finalmente a participar en serias negociaciones con sus otros cinco socios del Grupo 5+1 sobre una cuarta ronda de sanciones contra Irán.
"Es un paso muy importante", dijo el portavoz adjunto de la Casa Blanca, Bill Burton.
El miércoles pasado la embajadora de EE.UU. ante la ONU, Susan Rice, anunció que Pekín "ha accedido a sentarse y a comenzar negociaciones serias en Nueva York" junto con los otros socios del Grupo 5+1 -los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (China, EE.UU., Francia, Reino Unido y Rusia) más Alemania-.
Por su parte, el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, afirmó en su rueda de prensa diaria que China ha apoyado todas las sanciones contra Irán en el pasado y aunque ha dejado constancia de que desea una solución diplomática, al igual que EE.UU., reacciona ahora al hecho de que Irán no ha respondido a las ofertas de la comunidad internacional.
"China reconoce ahora que si bien parte de este esfuerzo diplomático es hablar con ellos, también lo es el hecho de que hemos llegado a un punto en el que necesitamos evaluar pasos muy específicos que aumenten la presión sobre el Gobierno iraní y les demuestre que hay consecuencias por su negativa a cumplir" con sus obligaciones internacionales, señaló.
EE.UU. considera, agregó, que ha llegado el momento en el que deben de "tener discusiones serias sobre pasos específicos, sobre lo que incluiría una potencial resolución del Consejo de Seguridad", y China "ha indicado que está dispuesta a ser un partícipe pleno".
"Hemos tenido diferencias y algunas de estas diferencias persisten en términos de cómo alcanzar mejor nuestro objetivo estratégico de evitar una carrera nuclear en Oriente Medio. Pero creo que el hecho de que China haya indicado que quiere hablar del fondo de este tema, es claramente un paso que saludamos", indicó.
El presidente de EE.UU., Barack Obama, ha expresado su deseo de ver "en semanas" una resolución con sanciones contra Teherán.
Precisamente el programa nuclear iraní, al igual que el norcoreano, será uno de los temas que se abordará en la cumbre nuclear del 12 y 13 de abril en Washington, sobre todo en las reuniones bilaterales de Obama y de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, con otros líderes, señaló Crowley.
El mandatario chino, Hu Jintao, estará finalmente en la cumbre, una decisión que ha sido bien recibida por Washington.
"Obviamente estamos contentos por el hecho de que China asista", señaló Burns, mientras que Crowley recalcó que la participación de Pekín en la cumbre refleja que entienden la importancia de esta reunión y del tema de la no proliferación de la misma.
Será la primera ocasión en la que Hu se encontrará con Obama desde el inicio de la escalada de tensión diplomática entre Pekín y Washington a cuenta de asuntos tan dispares como Google, la apreciación del yuan, la venta de armas de EE.UU. a Taiwán y la reunión de Obama con el Dalai Lama.
Poco después de la cumbre, el Departamento del Tesoro emitirá un informe en el que determinará si China manipula o no su moneda.
Pero ni Burton ni Crowley querían entrar en esta materia y el portavoz de la Casa Blanca únicamente recalcó la "importante relación" entre ambos países y, si bien admitió que en algunas ocasiones hay diferencias entre ambos países, ésas no impiden la cooperación bilateral.