El Gobierno estadounidense condenó hoy el reciente asesinato de cuatro candidatos al parlamento de Afganistán y cinco miembros del equipo de la candidata Fawzya Gailani, en la provincia de Herat.
"La intimidación violenta contra los candidatos electorales y sus seguidores, socava el derecho de los afganos de un futuro pacífico y democrático para su país", señaló el Departamento de Estado en un comunicado.
Los atentados contra candidatos electorales se han incrementado en los últimos días en varias provincias de Afganistán al aproximarse la fecha de las elecciones parlamentarias del 18 de septiembre.
El Gobierno estadounidense se solidarizó con los familiares de las víctimas y señaló que los responsables de estos "horribles ataques" deben ser llevados ante la justicia.
Estados Unidos recordó que Afganistán se enfrenta a unas elecciones parlamentarias el próximo mes que serán un "hito importante" en el camino para que el país se convierta "en un miembro de pleno derecho en la comunidad de naciones democráticas".
Por ello, animó al Gobierno afgano a proporcionar las medidas de seguridad necesarias para permitir tanto a los candidatos como a los votantes, especialmente a las mujeres, participar con pleno derecho en las elecciones.
"El proceso electoral refleja el deseo democrático de la gente de Afganistán", subrayó Estados Unidos, que aseguró que seguirá trabajando para apoyar a los afganos "en sus esfuerzos por asegurar un futuro de paz, libertad y oportunidades para ellos y sus hijos, sin miedo e intimidación".
El portavoz provincial, Abdul Rahouf, confirmó el domingo el hallazgo de los cuerpos de cinco miembros del equipo de la candidata Fawzya Gailani en una zona remota del distrito de Adraskan.
Según Rahouf, diez miembros del equipo de campaña de Gailani fueron secuestrados el pasado miércoles por un grupo de hombres armados, aunque cinco de ellos fueron liberados más tarde.
Ahmad Shah Karimi, asesor de campaña declaró a la agencia afgana AIP, que diez personas que trabajaban en la campaña de Gailani fueron secuestradas en la autopista entre Farsi y Adraskan.
Según AIP, el movimiento talibán se atribuyó la autoría del secuestro y aseguró que el destino de los cinco trabajadores se decidiría en un consejo provincial de justicia.
Afganistán afronta el reto de ofrecer más seguridad durante los comicios parlamentarios después de que las presidenciales de 2009 fueran boicoteadas por el movimiento talibán, que perpetró ataques en todo el territorio.