EE.UU. reiteró hoy que cumplió todas las normas argentinas aplicables al cargamento que introdujo la semana pasada en Argentina para un curso de entrenamiento conjunto con la policía de ese país, y defendió la legalidad del material.
"El Gobierno de EE.UU. abordó todos los detalles del programa con el claro compromiso de respetar la ley argentina aplicable, acorde a los procedimientos y los precedentes establecidos a través del diálogo bilateral", dijo el Departamento de Estado en un comunicado.
El pasado día 10 un equipo del Departamento de Defensa llegó a Buenos Aires para llevar a cabo un entrenamiento conjunto de rescate de rehenes y de gestión de situaciones de crisis con miembros de la Policía Federal argentina.
No obstante, al llegar el avión a Buenos Aires las autoridades argentinas decomisaron parte del cargamento porque la lista adelantada por el Gobierno de EE.UU. no se correspondía con el material que realmente se introdujo en el país, lo que desató un conflicto diplomático entre ambos países.
Buenos Aires afirmó que entre el material incautado había armas y drogas, varias dosis de morfina, material para interceptar comunicaciones, GPS muy sofisticados, elementos tecnológicos con códigos secretos y un baúl completo con drogas medicinales vencidas.
EE.UU. aclaró que el "cargamento fue declarado acorde a conversaciones previas y entendimientos basados en entrenamientos que habían sido llevados a cabo con anterioridad" con Argentina.
Todo el cargamento era "material que normalmente se llevaría para un curso" de este tipo, recordó.
"Hemos celebrado múltiples sesiones de planificación y coordinación en Argentina entre funcionarios estadounidenses y argentinas", agregó.
Durante esas conversaciones, el tema de cañones de repuesto sin serie para tres ametralladoras que se iban a usar en el entrenamiento fue abordado, afirmó EE.UU.
Funcionarios del registro nacional argentino de armas aceptaron que cada una de estas armas y sus componentes de repuesto serían considerados "un sistema de armas" en la declaración, alegó.
EE.UU. admitió "una discrepancia" referente a las cifras del número de serie de algunas de ellas, aunque la cantidad y el tipo del arma eran los que se había declarado oficialmente.
En cuanto a los sistemas de comunicación, estos fueron incluidos en las declaraciones remitidas a funcionarios del registro de armas y a funcionarios de aduanas con la descripción "radios y ordenadores" o como equipos de calidad enteros.
El conjunto del sistema operativo de comunicación figuraba entre los equipos declarados, aunque partes de componentes individuales de este sistema no estaban en la lista de manera separada, algo que corresponde a "prácticas y procedimientos establecidos" durante anteriores cursos de entrenamiento entre EE.UU. y Argentina, señaló.
En lo que se refiere a los "psicotrópicos" y "narcóticos" de los que habló la Cancillería argentina, aclaró que entre los productos no declarados había un kit médico y botiquines de primer auxilio que pertenecían a un médico del Ejército y miembro del equipo.
En ese kit había una pequeña cantidad de morfina así como otros materiales de primera ayuda, ninguno de los cuales iban a ser utilizado por personal no estadounidense, aseguró EE.UU.
"Esos medicamentos son productos estándar" del equipo durante esos entrenamientos y se utilizan solamente en el caso de que algún miembro se vea herido durante ejercicios con tiros, recalcó.
Esos materiales no fueron declarados en la lista oficial por el "precedente" creado en anteriores entrenamientos conjuntos.
Los demás elementos no declarados que se confiscaron incluyen productos varios como comidas preparadas, baterías, ropa, material de oficina, refrigeradores para bebidas, sillas plegables, caramelos y objetos personales de los miembros del equipo estadounidense, concluyó EE.UU..