Estados Unidos aseguró hoy que su falta de condena pública de la prohibición de conducir a las mujeres en Arabia Saudí, desafiada en los últimos días por varias activistas de ese país, no es una muestra de indiferencia ante el asunto.
"Hay ocasiones en las que tiene sentido decir las cosas públicamente, y hay ocasiones para la diplomacia silenciosa", aseguró la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en su conferencia de prensa diaria.
La secretaria de Estado, Hillary Clinton, conocida por su férrea defensa de los derechos humanos de las mujeres, no ha emitido ningún mensaje de condena a esa costumbre extraída de la ley islámica o sharía.
No obstante, sí trató el asunto en una conversación telefónica el viernes con el príncipe saudí, Saud al Faisal, según Nuland, quien no precisó el contenido de la charla.
En una carta recibida hoy por el Departamento de Estado y dirigida a Clinton, la coalición de activistas Mujeres Saudíes para la Conducción preguntó: "¿dónde estás cuando más te necesitamos?".
"En el contexto de las protestas árabes y del compromiso de Estados Unidos con los derechos humanos de las mujeres, ¿no es esto algo que la máxima diplomática estadounidense quiera apoyar públicamente?", prosigue la carta.
La estricta interpretación de la ley islámica en Arabia Saudí impone la segregación de sexos en espacios públicos. Las mujeres no pueden conducir ni tampoco viajar fuera del país sin un varón de la familia, entre otras restricciones.
Estados Unidos considera a Arabia Saudí un vértice importante en la estabilidad en el Golfo Pérsico, dada su intervención militar en Baréin y su relación con Yemen, y algunos grupos de derechos humanos consideran que esa es la razón por la que Washington ha eludido pronunciarse en este asunto.