El Departamento de Estado aseguró hoy que no tiene ninguna información sobre la desaparición en Arabia Saudí de un científico iraní, después de que el ministro de Exteriores de Irán, Manoucher Mottaki, relacionara a EE.UU. con el caso.
El portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, indicó que el Gobierno de EE.UU. no tiene ninguna información sobre el caso Sharam Amiri ni tampoco sobre el de Ali Reza Asgari, un ex viceministro de Defensa de Irán, que desapareció en 2007 en Turquía.
"Podemos afirmar que cumplimos totalmente tanto las leyes estadounidenses como nuestras obligaciones internacionales", señaló Kelly, quien aprovechó la ocasión para reiterar su llamamiento a Irán para que "cumpla con sus responsabilidades" en cuanto a los estadounidenses detenidos o desaparecidos.
Este tema fue abordado la semana pasada en el marco del diálogo que mantuvo el grupo 5+1 (EE.UU., Rusia, Francia, Reino Unido, China y Alemania) con Irán en Ginebra.
El subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, William Burns, pidió a Said Yalili, el negociador iraní, que Teherán resuelva los casos del estudioso iraníestadounidense Kian Tajbakhsh, el de los tres turistas detenidos desde el 31 de julio, Shane Bauer, Sarah Shourd y Joshua Fattal, y el del ex agente del FBI Robert Levinson, quien desapareció hace más de dos años en la isla iraní de Kish.
Irán, afirma que ha hallado documentos "que prueban la interferencia de EE.UU. en la desaparición de Sharam Amiri".
El jefe de la diplomacia iraní responsabilizó también al Gobierno de Riad de la suerte del peregrino.
Según diversas fuentes iraníes, Amiri desapareció a principios de junio tras viajar a Arabia Saudí.
El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní denuncia, además, que sus colegas saudíes han evitado hasta la fecha responder a las preguntas sobre su paradero.
La agencia de noticias estudiantil Isna señaló que Amiri es un investigador adscrito a la universidad de Teherán, donde trabajaba en un proyecto relacionado con la aplicación de la tecnología nuclear para usos médicos.
El portavoz del ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Hasan Qashghavi, desmintió recientemente que Amiri fuera un científico iraní y que estuviera empleado en la nueva planta de enriquecimiento de uranio de Irán cerca de Qom, como habían señalado algunos medios.
Según el funcionario iraní, el investigador "es simplemente un ciudadano iraní" que había viajado como peregrino a Arabia Saudí.