La jefa de la diplomacia de EE.UU., Hillary Clinton, anunció hoy seis nuevas iniciativas para estrechar la colaboración en energía y lucha contra el cambio climático con América Latina.
Esas iniciativas incluyen impulsar la producción de gas de rocas de esquisto en los países que tengan recursos del mineral, respaldar la seguridad energética en América Central y el Caribe e incrementar la producción de energía procedente de biomasa.
Además, Washington pondrá a trabajar a parte de los más de 2.000 voluntarios de los Cuerpos de Paz en la región en proyectos de energía renovable y eficiencia energética y pondrá a tres destacados científicos a disposición de los países latinoamericanos.
Clinton participó hoy en la cumbre ministerial de las Américas celebrada en la sede del Banco Interamericano de Desarollo (BID) como parte de la Asociación para el Clima y la Energía de las Américas lanzada en 2009 por el presidente de EE.UU., Barack Obama.
Durante el encuentro, la secretaria de Estado mencionó que su país promocionará el uso de gas extraído de rocas de esquisto.
"Sé que en algunos sitios eso es controvertido", dijo Clinton.
Subrayó, de todos modos, que "el gas natural es el combustible más limpio disponible para la generación eléctrica en la actualidad" y dijo que varios países latinoamericanos pueden tener recursos de gas obtenido de la roca de esquisto.
"Si se desarrollan (esos recursos) podrían realizar una importante contribución al suministro energético de la región, al igual que ocurre en Estados Unidos", afirmó.
La titular de Exteriores estadounidense dijo, por otro lado, que EE.UU. realizará una donación a la Organización de Estados Americanos (OEA) para respaldar la energía sostenible en el Caribe, el área con mayor dependencia de los combustibles sólidos del mundo y mayores tarifas eléctricas.
"Eso es una vergüenza en nuestro hemisferio", afirmó la secretaria de Estado, quien dijo creer que los países del Caribe pueden encontrar nuevas formas de generar energía y Washington está dispuesto a ser un socio en ese esfuerzo.
Indicó que la donación a la OEA ofrecerá respaldo técnico y legal a los países caribeños en la creación de proyectos de energías limpias.
Además, Estados Unidos respaldará la energía y seguridad medioambiental en América Central, que también depende de las importaciones de combustibles fósiles.
"En el Caribe y América Central (...) se necesitará un verdadero liderazgo y voluntad política para hacer frente a los que se benefician del petróleo importado", afirmó Clinton.
Estados Unidos también prevé apoyar la energía sostenible procedente de la biomasa.
La secretaria de Estado informó, además, que parte de los 2.000 voluntarios de los Peace Corps (Cuerpos de Paz) colaborarán en proyectos de energía renovable y trabajarán con instituciones de microfinanzas y pequeños negocios en esa dirección.
EE.UU. ha puesto también a tres de sus principales científicos en temas de energía renovable y cambio climático a disposición de los Gobiernos de la región que necesiten de su asistencia.
Los expertos son Daniel Kammen, profesor de la Universidad de California en Berkeley; Ruth DeFries, de la Universidad de Columbia en Nueva York, y Gerry Galloway, un profesor de ingeniería en la Universidad de Maryland.
La cumbre de Energía contó hoy con la participación de altos funcionarios del sector de Colombia, Perú, Venezuela, Brasil y Argentina, entre otros países.
El presidente del BID, Luis Alberto Moreno, y el secretario de Energía estadounidense, Steven Chu, participaron en la sesión inaugural.
La segunda jornada de trabajo tendrá lugar mañana en la sede de la OEA en Washington.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, inaugurará el evento, en el que participarán, entre otros, el enviado especial de Estados Unidos para el Cambio Climático, Todd Stern.
La cumbre de dos días contará también con la presencia del sector privado y la sociedad civil.