El Gobierno de Estados Unidos afirmó hoy que transmitirá al nuevo presidente surinamés, el ex dictador Desi Bouterse, que si quiere mantener buenas relaciones con Washington debe respetar los principios democráticos y los derechos humanos.
"Queremos mantener nuestros buenos lazos con Surinam y los surinameses, pero dejaremos claro al Gobierno entrante que, si quiere tener buenas relaciones con EE.UU. y con la comunidad internacional, esperamos del nuevo Ejecutivo una posición firme contra la corrupción y en favor del respeto de los principios democráticos, los derechos humanos y el estado de derecho", señaló el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley.
El ministerio que dirige la secretaria de Estado, Hillary Clinton, recalcó, no obstante, que EE.UU. "respalda comicios y procesos democráticos" y respeta "los resultados de elecciones libres y justas", después de que Crowley fuera preguntado el lunes en la rueda de prensa diaria sobre la posición de Washington acerca de la elección de un ex dictador como presidente en Surinam.
El Parlamento surinamés eligió el lunes a Bouterse nuevo presidente del país con 36 votos a favor y 13 en contra, a pesar de que el militar retirado afronta un juicio por el asesinato en 1982 de 15 críticos a su régimen, según medios locales.
Esta es la tercera vez que Bouterse, condenado por tráfico de cocaína en 1999, tendrá el poder en la nación suramericana después de dos golpes militares, en 1980 y 1990.
Su rival en la contienda era el ministro de Justicia y Policía, Chandrikapersad Santokhi, de 51 años.
El presidente de la antigua colonia holandesa escoge en votación parlamentaria después de que se celebren elecciones legislativas. La unicameral Asamblea Nacional cuenta con 51 escaños y para ser elegido presidente el candidato debe lograr una mayoría de 32 votos o más.
La coalición de Bouterse, Mega Combinación (MG), cuenta con 23 escaños, seguida por el Nuevo Frente por la Democracia y el Desarrollo (NF), con 13 puestos, y los 15 restantes están en poder de otras organizaciones partidistas.
Bouterse, de 66 años, fue juzgado y condenado en ausencia a 11 años de cárcel por tráfico de cocaína en un tribunal de Amsterdam.
En Surinam, afronta junto a otras once personas acusaciones en un tribunal militar de asesinar en 1982 a 15 críticos a su régimen, entre los que había periodistas, sindicalistas, abogados, empresarios y oficiales militares.