Estados Unidos ha impuesto restricciones de viaje a miembros de la Junta Militar y del nuevo gobierno mauritanos, así como a otras personas que "apoyan las políticas o acciones que impiden a Mauritania su vuelta a un régimen constitucional".
En un breve comunicado, el Departamento de Estado no hace referencia a las personas a las que ha impuesto esas restricciones, pero reitera con esta medida su rechazo al golpe de Estado que tuvo lugar el pasado 6 de agosto en Mauritania.
"Los mauritanos se merecen el derecho de vivir en la democracia por la que tanto han luchado y de disfrutar de la seguridad y del desarrollo que únicamente pueden llegar con la democracia", explicó el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack.
El funcionario reiteró su llamamiento para que la Junta Militar libere "sin condiciones" al depuesto presidente Sidi Mohamed Uld Cheij Abdalahi y que se produzca el "inmediato restablecimiento del orden constitucional en Mauritania".
Por último, el Gobierno de EE.UU. subrayó que "apoya enérgicamente" los esfuerzos de la Unión Africana (UA) por resolver la crisis política en Mauritania.
Estados Unidos no reconoce al nuevo Gobierno mauritano y continúa viendo al ex presidente y al ex primer ministro, Yahya Uld Ahmed El Waghev, como representantes del Gobierno legal en Mauritania.
Uld Cheij Abdallahi fue depuesto el 6 de agosto por una Junta Militar -Alto Consejo de Estado- dirigida por el general Mohamed Uld Abdelaziz, y permanece bajo vigilancia recluido en su domicilio.
Uld Ahmed El Waghev se encuentra en la misma situación en una ciudad del centro del país, en su región natal.
Estados Unidos suspendió sus ayudas a Mauritania después del golpe.