El Departamento del Tesoro de EE.UU. anunció hoy que la congelación de los activos de altos cargos del régimen libio ya no se aplica a Musa Kusa, quien la semana pasada voló al Reino Unido para renunciar al cargo de ministro de Asuntos Exteriores de Libia.
"Kusa ha cortado los lazos con el régimen libio y hoy Estados Unidos levanta las sanciones contra él. Su nombre será borrado de la lista del Tesoro para este fin y ya no está sujeto a una congelación de activos", dijo el subsecretario del Tesoro para terrorismo e inteligencia financiera, David S. Cohen, en un comunicado.
El pasado miércoles, Kusa manifestó su decisión de no continuar trabajando para el líder libio, Muamar el Gadafi, desde el Reino Unido, donde ahora es interrogado por funcionarios británicos.
El Departamento de Estado estadounidense consideró la deserción de Kusa "una indicación" de que las medidas de presión impuestas sobre el régimen de Gadafi "pueden tener éxito".
En ese sentido, señaló hoy el Tesoro, el hecho de que Kusa ya no cumpla las condiciones necesarias para que sus activos sigan congelados "demuestra el potencial de las sanciones para avanzar en los objetivos de seguridad nacional y política extranjera".
Uno de los propósitos de las sanciones anunciadas por el presidente de EE.UU., Barack Obama, a finales de febrero, añadió Cohen, era el de "motivar a los individuos del régimen a tomar la decisión correcta y desvincularse de Gadafi y su Gobierno".
"La dimisión de Kusa y el consecuente fin de las sanciones contra él debería motivar a otros miembros del Gobierno libio a hacer decisiones similares y abandonar el régimen", indicó.
En la lista de Ciudadanos Especialmente Designados por el Tesoro (SDN, en inglés) como sujetos a sanciones permanecen actualmente 13 altos cargos del régimen libio, según la agencia, que espera anunciar "nuevas sanciones contra otros funcionarios en los próximos días".
El Gobierno estadounidense no ha aclarado aún, sin embargo, si interrogará a Kusa sobre el atentado de Lockerbie, que en 1988 mató a 270 personas cuando un avión de PanAm que volaba de Londres a Nueva York estalló sobre la localidad escocesa de Lockerbie.
Según medios británicos, el exministro libio tuvo un papel importante en las negociaciones para la liberación de la única persona condenada por el caso de Lockerbie, su compatriota Abdul Baset Ali al-Megrahi.