El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó hoy que su Gobierno llegó a un acuerdo con Estados Unidos para evitar tener que aplicar represalias comerciales a ese país en el marco del contencioso en la OMC por los subsidios ilegales al algodón.
"Gracias a Dios, concluimos el acuerdo y el algodón (estadounidense) va a perder el subsidio que tenía y los pobres de África, de países como Benín, que produce 400.000 toneladas de algodón, van a poder vivir más tranquilamente", dijo Lula en un discurso en la sede de la cancillería.
El ministerio brasileño de Relaciones Exteriores informó que el Gobierno estadounidense pretende someter a examen los subsidios que concede a los productores rurales de algodón.
Ésta es la principal medida que tomará Washington para evitar la subida de aranceles que afectaría a un centenar de productos que exporta a Brasil, con un costo de 829 millones de dólares, según cálculos brasileños.
Las autoridades estadounidenses también van a reconocer al estado de Santa Catarina (sur) como libre de fiebre aftosa, algo que ya hizo la Organización Mundial de la Salud hace tres años.
Además, el Gobierno de Estados Unidos va a crear un fondo de 147,3 millones de dólares para financiar proyectos en el área del algodón en Brasil, en concepto de compensación por los subsidios que perjudicaron a los exportadores brasileños, agregó la agencia Brasil (oficial).
De forma cautelar, el Gobierno brasileño anunció hoy que va a aplazar por 60 días más la aplicación de estas represalias, que habían sido autorizadas por la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Este es el segundo aplazamiento decretado por las autoridades brasileñas, que tomaron la medida mientras se extendían las negociaciones.
Brasil se disponía a elevar los aranceles sobre un centenar de productos y se estudiaba aplicar otras medidas como la suspensión de patentes de medicamentos y el impago de los derechos de autor sobre productos audiovisuales.
Estas medidas fueron autorizadas por la OMC para compensar al país suramericano por los subsidios ilegales que Estados Unidos mantuvo a sus productores de algodón durante años, compitiendo de forma desleal y perjudicando a los exportadores brasileños.