El Gobierno de EE.UU. suavizó hoy las sanciones impuestas a Birmania para permitir que organizaciones privadas puedan llevar a cabo proyectos de desarrollo y educativos en ese país, en un nuevo paso hacia la normalización de la relación bilateral.
La medida fue anunciada por el Departamento del Tesoro y abrirá la puerta, como ya había adelantado a principios de mes la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, a que organizaciones privadas puedan implicarse en todo un abanico de actividades sin ánimo de lucro en Birmania.
EE.UU. quiere recompensar la progresiva apertura a la democracia que ha observado en Birmania, donde la junta militar que gobierna desde 1962 emprendió una serie de reformas que culminaron en las elecciones legislativas celebradas el pasado 1 de abril.
Tras esas elecciones, Clinton anunció que se permitirán visitas de altos funcionarios de Birmania a EE.UU. y se suavizarán las restricciones para invertir en esa nación asiática.
Además, Estados Unidos abrirá una oficina de la Agencia para el Desarrollo (USAID) en Birmania y comenzará a apoyar las actividades del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en ese país.
No obstante, EE.UU. todavía mantiene duras sanciones al comercio con Birmania.
Estados Unidos anunció el pasado enero su disposición a intercambiar embajadores con Birmania, por primera vez en más de dos décadas.
Clinton se convirtió a finales de noviembre en el primer titular de Exteriores de EE.UU. en visitar Birmania en más de 50 años.