El Departamento del Tesoro anunció hoy que colocó en la lista negra a una empresa de Nueva York que presuntamente actuaba como fachada para el Banco Melli de Irán, acusado de apoyar el programa nuclear iraní.
En un comunicado, el Departamento del Tesoro identificó a la empresa como la Corporación ASSA, así como a su filial, Assa Co. Ltd., ubicadas en las Islas del Canal.
Bajo las leyes federales, las empresas e individuos incluidos en la lista negra están sujetos al congelamiento de sus bienes en EE.UU., además de que el Gobierno prohíbe que los ciudadanos estadounidenses puedan realizar negocios con ellos.
"El uso de una empresa fachada por parte de Bank Melli -conocido por la proliferación (de armas)- para canalizar dinero de EE.UU. a Irán es tan solo otro ejemplo de la duplicidad de Irán", dijo en el comunicado Stuart Levey, subsecretario del Tesoro para asuntos de terrorismo e inteligencia financiera.
"La peligrosa mezcla de proliferación (de armas de destrucción masiva) y el engaño han hecho que EE.UU., la Unión Europea y Australia hayan incluido a Bank Melli (en la lista) y que Naciones Unidas haya hecho un llamamiento a la vigilancia de todos los bancos iraníes", agregó.
Bank Melli ya había sido incluido en esa lista el 25 de octubre de 2007 y, de hecho, una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas lo identificó como un banco que causaba "consternación" por sus posibles vínculos con el programa nuclear iraní.
Según el comunicado, Bank Melli provee toda clase de servicios financieros para "empresas fachadas iraníes" y entidades involucradas en actividades de proliferación de armas nucleares.
Además, continuó la nota, esa institución iraní "ha facilitado la compra de materiales sensibles empleados por las industrias nuclear y balística de Irán, y ha realizado transacciones para otras entidades iraníes" incluidas en la lista del Departamento del Tesoro.
Según el Gobierno de EE.UU., la corporación ASSA fue creada por Bank Melli para representar sus intereses en un edificio ubicado en la Quinta Avenida en Nueva York.
La construcción del edificio fue financiada parcialmente con un préstamo de Bank Melli, según las autoridades federales.
Además Bank Melli, según Washington, ofrece servicios bancarios para la Guardia Revolucionaria Iraní y la fuerza Qods, una entidad de ese grupo militar.
El comunicado recordó que la Guardia Revolucionaría Iraní también figura en la lista negra de EE.UU. porque "ha dado apoyo a grupos terroristas, incluyendo los talibanes, el hizbulá, hamás, el Yijad Islámico Palestino, y el comando general del Frente Popular para la Liberación de Palestina".
El anuncio de hoy, que no afectará a los demás inquilinos del edificio neoyorquino, se enmarca en los esfuerzos del Gobierno de Estados Unidos por recrudecer las medidas contra Irán, país al que acusa de financiar al terrorismo internacional y de perseguir la fabricación de una bomba nuclear.
En paralelo, el Departamento de Justicia presentó una demanda civil en un tribunal federal con el objetivo de confiscar el 40 por ciento de los intereses de la corporación ASSA en el edificio en Nueva York, por considerar que esa empresa violó las sanciones de EE.UU. contra Irán y además participó en lavado de dinero.
Para septiembre pasado, un total de 153 entidades iraníes habían sido sujetas a sanciones financieras por parte de EE.UU., la Unión Europea y Naciones Unidas por sus vínculos con el programa nuclear y de misiles de Irán.