El Gobierno de EE.UU. expresó hoy su "profunda preocupación" por el anuncio por parte de Israel de una eventual construcción de unas 950 viviendas en territorio palestino ocupado al suroeste de Jerusalén.
"Estamos profundamente preocupados por el anuncio de la aprobación de esas viviendas. Como hemos dicho, consideramos que las partes deben acordar a través de negociaciones directas basadas en la buena fe una solución que cumpla las aspiraciones de ambos" pueblos, señaló el portavoz en funciones del Departamento de Estado de EE.UU., Mark Toner, en su rueda de prensa diaria.
La ausencia de un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos "daña a Israel, daña a los palestinos y daña los intereses de EE.UU. y de la comunidad internacional", agregó.
La Comisión de Planificación Municipal de Jerusalén, que depende de la alcaldía, aprobó el lunes la construcción de casi mil viviendas en territorio palestino ocupado al suroeste de la ciudad.
La aprobación definitiva de esas viviendas debe pasar aún un largo proceso, incluido su estudio en la Comisión de Distrito de Planificación, que depende de Interior y en la que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, podría ejercer su autoridad para bloquearlo.
El rechazo estadounidense a la construcción por parte de Israel se produce el mismo día en que el presidente de EE.UU., Barack Obama, recibe en la Casa Blanca al presidente israelí, Shimon Peres.
Los últimos proyectos de Israel en las zonas ocupadas de Jerusalén fueron objeto de duras condenas por la comunidad internacional.