El Departamento de Estado de EE.UU. canceló hoy, con efecto inmediato, su advertencia de viajes a Honduras, al considerar que mejoró la seguridad en ese país más de cinco meses después del golpe de Estado.
La Oficina de Asuntos Consulares del Departamento de Estado suprime así la alerta emitida el pasado 6 de noviembre, cuando reiteró su recomendación a los estadounidenses de aplazar hasta nuevo aviso los viajes a Tegucigalpa que no fueran esenciales, ante la "incierta" situación política y de seguridad.
El Gobierno de Estados Unidos canceló la advertencia antes de tiempo, dado que el anterior aviso iba a vencer el próximo 20 de diciembre.
"La amenaza inmediata para la seguridad de los ciudadanos estadounidenses en Honduras ha sido eliminada por la mejora registrada en la situación de seguridad", señaló el Departamento de Estado en un comunicado.
La medida se produce después de la celebración el pasado 29 de noviembre de las elecciones generales en Honduras, en las que se impuso el conservador Porfirio Lobo, y después de que el Congreso de ese país decidiera no restituir a Manuel Zelaya en el poder.
Desde el golpe de Estado del pasado 28 de junio, el Departamento de Estado ha emitido o renovado en varias ocasiones sus alertas de viajes para Honduras.
EE.UU. apoyó el proceso electoral en Honduras y reconoció a Lobo como presidente electo.
La cancelación de la alerta de viaje se produce el mismo día en que el jefe de la Dirección Nacional de Lucha contra el Narcotráfico de Honduras, Julián Arístides González, fuera asesinado a tiros por dos hombres que iban en una motocicleta en una calle de Tegucigalpa, según la Policía.
También este martes fueron asesinados el coronel retirado Osiris O'Connor y su chofer en departamento caribeño de Cortés, en el norte de Honduras, por causas aún desconocidas.