El Gobierno de Estados Unidos se mostró hoy "alarmado" por los informes de que el Ejército de Sudán atacó con proyectiles una localidad de Sudán del Sur y urgió a Jartum a detener los bombardeos aéreos sobre el país vecino.
"Estos incidentes son inaceptables y amenazan con aumentar las tensiones entre los dos Estados", dijo en un comunicado la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.
La portavoz denunció además los "continuos ataques aéreos sobre objetivos civiles por parte de las fuerzas armadas de Sudán", que "son deplorables y constituyen violaciones de la ley internacional por los que deben rendirse cuentas".
"Exigimos que el Gobierno de Sudán detenga estos bombardeos aéreos y permita inmediatamente el acceso humanitario a los civiles en Kordofán del Sur y el Nilo Azul", señaló Nuland.
Según explicó hoy en un comunicado el portavoz de las Fuerzas Armadas sursudanesas, Phillipe Aguer, una fuerza de infantería de Jartum penetró ayer unos 17 kilómetros en Sudán del Sur, mientras que aviones de guerra Mig lanzaron dos proyectiles contra la población de Banakuat.
"Una de las bombas cayó en un pozo petrolero y la otra en uno de agua potable, por lo que los habitantes del área no disponen de agua, porque está contaminada con crudo", indicó Aguer.
Sin embargo, el portavoz del Ejército sudanés, coronel El Sawarmi Jaled, negó en declaraciones a Efe en Jartum que sus soldados hayan lanzado ataques contra su vecino del sur.
"Esas acusaciones son meras mentiras sin fundamentos. El Gobierno de Yuba debe respaldar con pruebas esas acusaciones", subrayó.
En ese entorno, Nuland urgió a ambas partes a "ejercer la contención", a medida que los dos países "se dirigen hacia un conflicto mayor y se alejan de las promesas de paz y colaboración a las que ambos se comprometieron" en el acuerdo de paz de 2005, que puso fin a más de dos décadas de guerra civil.
La portavoz también envió un mensaje a Sudán del Sur, al subrayar "la necesidad de que respete la soberanía de Sudán y acabe inmediatamente con cualquier apoyo militar a los rebeldes del Movimiento Norte para la Liberación del Pueblo de Sudán".
"Las acciones de ambas partes están inflamando el conflicto, nutriendo la desconfianza, y obstaculizando los esfuerzos del Panel de Implementación de alto nivel de la Unión Africana para facilitar el consenso entre las partes en los asuntos clave del acuerdo de paz", indicó.
Las acusaciones cruzadas se suceden desde hace semanas. El pasado día 26, el Ejército del Sudán acusó a las fuerzas de Sudán del Sur de lanzar un ataque en una zona fronteriza, y advirtió que esa acción amenazaba el pacto de no agresión.