Estados Unidos consideró hoy "un gran paso adelante" la condena a 35 años de cárcel por malversación de fondos públicos al depuesto presidente tunecino Zine El Abidine Ben Alí, en el tribunal de primera instancia de Túnez.
"El hecho de que hubiera un juicio, el hecho de que hubiera un debido proceso, el hecho de que los tunecinos estén haciendo progresos respecto a hace seis meses, es algo que nos congratula ver", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en su conferencia de prensa diaria.
Nuland no quiso evaluar la transparencia ni la pertinencia del proceso, que ha sido criticado por varias organizaciones de derechos humanos por no incluir cargos por las torturas de las que se le acusa durante sus 23 años de dictadura.
"Ha tenido un juicio, y una sentencia. No puedo, desde aquí, ofrecer un análisis legal de cómo ha ido. Es un asunto interno de los tunecinos", indicó la portavoz.
Ben Ali, que recibió la misma sentencia que su esposa, Leila Trabelsi, también fue sentenciado a pagar un total de 45 millones de euros (unos 64 millones de dólares).
En este proceso -el primero de este tipo en la historia del mundo árabe- se juzga a Ben Alí por descubrirse en uno de sus palacios, después de que huyera, importantes sumas de dinero y joyas de gran valor.
Además, el próximo 30 de junio se juzgará al expresidente por posesión de armas y consumo y tráfico de estupefacientes.
En total, el hombre que dirigió Túnez durante 23 años, hasta las revueltas populares en su contra que propiciaron su caída el pasado 14 de enero, se le acusa de 93 cargos.