EEUU y Nueva Zelanda acordaron hoy durante la visita de la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, restablecer su alianza militar estratégica en el Pacífico, interrumpida desde 25 años por una disputa sobre posibles armas nucleares a bordo de los barcos de guerra estadounidenses.
Clinton y su colega neozelandés, Murray McCully, firmaron la Declaración de Wellington, en la que ambos países se comprometen a aumentar la cooperación en materia de lucha contra el terrorismo y proliferación del armamento atómico.
Según fuentes oficiales, el documento también apuesta por promover las energías limpias y aumentar la capacidad para responder ante los desastres naturales.
"Hemos pasado página en la historia de las relaciones entre Nueva Zelanda y Estados Unidos", declaró McCully, mientras Clinton aseguró que la relación bilateral está "en su momento más fuerte y sólido" desde 1986.
Aquel año, el Gobierno neozelandés prohibió navegar por sus aguas territoriales a cualquier buque que transportara armas nucleares.
Washington reaccionó expulsando a Nueva Zelanda de un acuerdo de defensa trilateral con Australia y suspendió las maniobras militares conjuntas.
Clinton empezó esta mañana una visita de dos días al país con el objetivo de poner fin a ese escollo en las relaciones bilaterales.
A su llegada al aeropuerto de Wellington, la secretaria de Estado fue agasajada con una ceremonia de bienvenida maorí, que incluyó la unión por la nariz con un representante de los indígenas y del país y el "kapa haka", la danza tradicional popularizada por la selección de rugby de los "All Blacks".
La jefa de la diplomacia estadounidense se trasladó luego a la sede del Parlamento neozelandés, donde se reunió con Key y McCullay antes de rubricar la Declaración de Wellington.
En 2003, el anterior Ejecutivo neozelandés encabezado por la laborista Helen Clark se opuso a la guerra de Irak, que sí fue respaldada con entusiasmo por Australia, entonces gobernada por el conservador John Howard.
Clinton permanecerá dos días en Nueva Zelanda, y luego irá a Australia, penúltima etapa de su gira por Asia y Oceanía que dará por terminada en China.
La secretaria de Estado estadounidense también ha visitado Vietnam, Camboya, Malasia y Papúa Nueva Guinea, y el lunes regresará a Washington.