El 36 % de los jóvenes de entre 18 y 30 años residentes en Nueva York cree que en los próximos cinco años se habrá ido a vivir a otro lugar, según una encuesta del Instituto de Opinión Pública del Colegio Universitario Marista, que alerta del peligro de que este estado "pierda una generación".
Razones económicas como la escasez de trabajo, el elevado coste de la vida o los excesivos impuestos son las que esgrime el 62 % de quienes aseguran querer vivir en otro lugar que no sea el estado de Nueva York, de acuerdo con los datos que muestra hoy esa institución en su página web.
"Los neoyorquinos sienten las presiones económicas", explicó en un comunicado el director de ese instituto, Lee Miringoff, quien detalló que "muchos jóvenes no ven su futuro en este estado y, si no se le pone freno a esta tendencia, Nueva York se podría quedar sin su próxima generación".
El 38 % de los encuestados también cita la proximidad a la familia, la calidad de vida, las escuelas y la jubilación como otros factores importantes para establecer su residencia en otro lugar.
El instituto también señala que el porcentaje de adultos de cualquier edad que quiere dejar el estado es del 26 %, una cifra que califica también de "considerable".
Respecto a las zonas de residencia, los resultados del sondeo muestran que los habitantes adultos de las afueras de la ciudad de Nueva York -la más poblada del estado- son los que lideran ese potencial éxodo demográfico, ya que el 33 % de sus habitantes afirma que planea marcharse del estado en los próximos cinco años.
Estos datos están en línea con la percepción que tienen sobre el coste de la vida, ya que el 87 % de los residentes en las afueras de la ciudad considera que no es asequible vivir en Nueva York, una opinión que comparte el 80 % de quienes viven en la Gran Manzana y el 65 % de quienes tienen su residencia en otros puntos del estado.