El 71 por ciento de la población de Brasil, un país que se precia de su diversidad étnica y "democracia racial", considera que la raza y el color de la piel influyen en las relaciones de trabajo, según un estudio divulgado hoy por el Gobierno.
En general, un 63,7 por ciento de los brasileños cree que la raza y el color ejercen efectos diferentes en las relaciones cotidianas, pero esa influencia se percibe más en el trabajo y en el trato de la policía, según la encuesta del estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).
Además, el 68,3 por ciento opina que estos factores también influyen en la relación con la policía y la justicia, y un 65 por ciento identifica efectos en la convivencia social.
La "Pesquisa sobre características etnorraciales de la población" se hizo con base en encuestas cualitativas realizadas en 15.000 residencias en cinco estados del país y en el Distrito Federal de Brasilia.
La encuesta incluyó estados con diferentes características demográficas, como Río Grande do Sul, con gran concentración de inmigrantes europeos, y Paraíba, con un elevado índice de mestizaje.
También fue realizada en Amazonas, en el que prima la influencia indígena; Sao Paulo, cuya población es una de las que más refleja la diversidad étnica de Brasil, y Mato Grosso, cuya población se formó de diferentes migraciones.
Por estados, el que registró mayor porcentaje de personas que creen que raza y color influyen en las relaciones cotidianas fue Brasilia (77 por ciento) y el que menos Amazonas (54,8 por ciento).
Por género, la percepción de que raza y color tienen efectos fue mayor entre las mujeres (66,8 por ciento) que entre los hombres (60,2 por ciento).
El 96 por ciento de los entrevistados dijo estar consciente de su propio color y raza. El 49 por ciento se identificó como blanco, un 1,4 por ciento como negro, un 13,6 por ciento como mulato, un 1,5 por ciento como amarillo, un 0,4 por ciento como indio y un 21,7 por ciento como moreno, entre otras categorías.
Para el 74 por ciento, el factor preponderante para identificar su propia raza es el color de la piel, pero un 62 por ciento citó también el origen familiar y un 54 por ciento los rasgos físicos.
La investigadora Ana Saboia, una de las autoras del estudio y jefe de la División de Indicadores del Instituto, aclaró que los datos no permiten decir si los brasileños consideran que en el país hay discriminación por el color o la raza.
"No podemos afirmar eso. La pregunta fue directa: si el color o la raza influyen en la vida. No preguntamos si esa influencia era positiva o negativa", explicó.