El actor puertorriqueño Osvaldo Ríos anunció que no asistirá el próximo domingo al anual desfile puertorriqueño de Nueva York al que había sido invitado para ejercer de padrino a lo largo de la Quinta Avenida, publicó hoy la edición digital del diario Primera Hora.
Al conocer que Ríos, a quien se le imputaron en 2003 cargos de violencia doméstica por golpear a su entonces compañera Daisy Annette Santiago en 1996, iba a marchar como un personaje destacado, varios invitados decidieron no participar en el desfile.
En el comunicado, Ríos señaló que no fue su intención dividir a un pueblo y mucho menos cuando éste "se distingue por celebrar con orgullo su identidad nacional y su cultura, a través del desfile más grande en todos los Estados Unidos".
"Luego de discutir este asunto con mi esposa, mis hijos y la Congresista Nydia Velázquez, a quien le agradezco sus sabias palabras, mi familia y yo hemos decidido, dentro de un marco de absoluta buena fe, no asistir al desfile y promover la unidad y el consenso entre el pueblo puertorriqueño en tan magno evento", indicó.
El actor sostuvo que el evento debe ser uno de unidad y no de discordia, de sensibilidad humana, compasión, perdón y no de odio y agendas escondidas.
Ríos invitó además a los puertorriqueños de la ciudad de Nueva York a que evalúen detenidamente a aquellos que le condenan y señalan, muchos de ellos, dijo, "acusados y señalados por actos de corrupción".
Esta decisión del conocido galán fue aplaudida por el Movimiento Amplio de Mujeres de Puerto Rico (MAMPR), aunque señaló que el actor puertorriqueño "es incapaz de asumir responsabilidad por sus actos y prefiere atacar la reputación de quienes valientemente trajeron la situación del Desfile a la atención pública".
La portavoz del MAMPR, Sara Benítez, tildó de "preocupante la postura de la Junta del Desfile, ya que no parecen haber reflexionado al respecto. Sus acciones han ido contra la corriente al insistir en minimizar el problema de violencia doméstica. Aún así, quedó demostrado que en nuestra sociedad ya no es aceptable la violencia doméstica".
Desde Nueva York, varios políticos celebraron también la decisión de Ríos, tales como las concejales Julissa Ferreras, presidenta del Comité de Asuntos de la Mujer, y Melissa Mark Viverito, quienes habían anticipado un boicot al evento si el actor participaba.
Las también concejales Rose Méndez y María del Carmen Arroyo así como su madre, la asambleísta Carmen Arroyo, también habían decidido no asistir al Desfile, que cada año convoca unas dos millones de personas, según datos de la Policía.
"Estoy complacida con la decisión de Ríos", dijo a Efe Ferreras, quien consideró "totalmente inapropiado" tener a una persona "que ha estado en la cárcel por maltrato marchando a la cabeza de una de las expresiones más grandes de orgullo latino en el país".