Los países miembros de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) denunciaron que Estados Unidos promueve "acciones desestabilizadoras" en Nicaragua después de las elecciones municipales del domingo anterior.
Un comunicado divulgado hoy en la prensa por el Gobierno de Honduras, el más reciente miembro de ese grupo, señaló que "los Gobiernos de la ALBA celebramos la reciente jornada electoral realizada en Nicaragua el pasado 9 de noviembre para elegir nuevas autoridades municipales".
Además, felicitan "al presidente Daniel Ortega y al Frente Sandinista de Liberación Nacional por su histórica victoria".
"Queremos repudiar categóricamente la violencia y el desconocimiento de las reglas democráticas por parte de la derecha nicaragüense, quienes aupados por el embajador estadounidense en Managua (Robert Callahan) intentan realizar acciones desestabilizadoras", agregó el comunicado de la ALBA.
Apuntó que "rechazamos enérgicamente esta nueva intervención por parte del actual Gobierno estadounidense en asuntos internos que corresponden exclusivamente a Nicaragua y reiteramos que el pasado evento electoral es exclusivamente competencia del pueblo nicaragüense y de sus instituciones".
Callahan declaró el miércoles a periodistas que ha escuchado aseveraciones "creíbles" de que el día de las votaciones hubo muchos problemas.
"Tenemos entendido que algunas juntas receptoras de votos fueron cerradas temprano y que algunos fiscales de partidos de oposición fueron expulsados de las juntas receptoras de voto", dijo el diplomático.
La ALBA fue creada en 2004 por Cuba y Venezuela como alternativa al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) impulsada por Estados Unidos; posteriormente se sumaron Nicaragua, Bolivia, Dominica y Honduras, este último el 25 de agosto pasado.
Los nicaragüenses acudieron el domingo pasado a las urnas para elegir alcaldes, vicealcaldes y concejales en 146 de los 153 municipios, con la participación de cinco partidos.
La alianza opositora, encabezada por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), desconoce los resultados divulgados hasta ahora por el Consejo Supremo Electoral (CSE), que otorga la ventaja a los sandinistas en 99 de los 146 ayuntamientos disputados en los comicios.
El presidente del CSE, Roberto Rivas, indicó en una rueda de prensa anoche que el candidato sandinista a alcalde de Managua, Alexis Argüello, obtuvo el 51,32 por ciento de los votos, cotejadas cada una de las actas de las 2.107 juntas receptoras de toda la capital.
El candidato del PLC, Eduardo Montealegre, obtuvo el 46,58 por ciento de los votos, según ese mismo recuento de actas.
Pero Montealegre sostuvo anoche mismo que él ganó las elecciones y calificó como "un robo total" la eventual proclamación del sandinista Argüello como alcalde de la capital nicaragüense.
"Nosotros tenemos el 51 por ciento y don Alexis Arguello el 46 por ciento", recalcó.
En los tres días posteriores a los comicios se registraron en Nicaragua enfrentamientos con piedras, palos e incluso armas de fuego entre liberales y sandinistas, que han recobrado la calma a la espera de una solución pactada para poner fin al ya largo recuento de votos.