Estados Unidos es la otra parte en el problema global del narcotráfico y, por lo tanto, también debe involucrarse en la lucha contra la violencia que generan las drogas en muchos centros urbanos del mundo, afirmó hoy en Bogotá el alcalde de la mexicana Ciudad Juárez, José Reyes Ferriz.
El estadounidense "es el país consumidor de drogas más importante del mundo, el país que genera los ingresos para este grupo de criminales y el país que tiene que participar en la solución de la problemática", consideró Reyes Ferriz, quien viajó a la capital colombiana para asistir a una conferencia sobre violencias urbanas.
El alcalde de la conflictiva ciudad del norte de México dijo a Efe que en la crisis de seguridad de su municipalidad han pesado las deportaciones masivas de delincuentes por parte de Estados Unidos, la facilidad con la que se consiguen armas en este país y una política incongruente frente a la penalización de las drogas.
Hasta hace poco, Estados Unidos expulsaba hacia Ciudad Juárez a unos 7.000 mexicanos, que ahora son deportados a otras ciudades fronterizas, precisó Reyes, que indicó que la facilidad de la venta de armas de fuego en el país vecino es otro "problema muy importante para México".
Además, "necesitamos tener una política congruente entre Estados Unidos y México", añadió el alcalde de Ciudad Juárez, quien resaltó que su país, como Colombia, tiene una política contra la producción y el transporte de drogas hacia la potencia norteamericana que "cuesta vidas de policías".
El regidor mexicano agregó que, en cambio, "Estados Unidos tiene, una vez que entran las drogas (en su territorio), una política muy ligera".
Reyes Ferriz argumentó que, por ejemplo, a una persona que arroja un papel a la calle se le castiga en el estado de California con una multa de 1.000 dólares, mientras que la multa para quien sea detenido con marihuana es de 50 dólares.
"Entonces, esa política incongruente en Estados Unidos con la política (antidrogas) que estamos siguiendo los países latinoamericanos nos afecta muchísimo", subrayó.
Resaltó que una de las peores expresiones de esta crisis es la guerra entre los cárteles del Pacífico y de Juárez, que estalló a comienzos de enero de 2008 y que elevó a entre diez y doce el número de homicidios diarios en el lugar, frente a uno por día que se producía antes de esta confrontación.
La media diaria de homicidios ha bajado a cinco, por efecto de la mayor presencia de fuerzas de seguridad en la ciudad, agregó Reyes Ferriz, quien subrayó que Juárez pasó en dos años de 1.600 unidades policiales, a 11.000, incluidos elementos militares y de policía.
El alcalde asiste en Bogotá a la llamada Cumbre Internacional: Ideas, Liderazgo e Innovación para la Prevención de las Violencias en América Latina y el Caribe, que fue abierta hoy por su homólogo de Bogotá, el izquierdista Samuel Moreno.
La conferencia, de dos días, reúne a cerca de un centenar de funcionarios y expertos, entre ellos alcaldes de 18 países de la región.
Asimismo, asisten como invitados varias autoridades internacionales en seguridad, como el estadounidense William J. Bratton, antiguo comisionado policial de Nueva York y Los Ángeles, y el italiano Leoluca Orlando, ex alcalde de Palermo y presidente del Instituto para el Renacimiento Siciliano.