El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, lleva ya gastados casi 65 millones de dólares en la campaña electoral para las próximas elecciones municipales, lo que supone un nuevo récord para el multimillonario político, informó hoy la Junta de Finanzas Electorales de la ciudad.
Bloomberg ha destinado de su propio bolsillo 64,8 millones de dólares, una cifra que rompe con los 46 millones que el alcalde había gastado en el mismo momento de la anterior campaña, con la que consiguió su reelección en 2005, y que ya supuso entonces una cifra de récord para una campaña electoral en la Gran Manzana.
Ese dinero dobla además el que Bloomberg gastó durante la campaña con la que en 2001 llegó a la alcaldía de Nueva York y que entonces se convirtió en la campaña más cara de la historia de Estados Unidos para unas elecciones municipales.
Las cifras divulgadas hoy por la Junta de Finanzas Electorales de Nueva York, que recoge estos datos desde mediados del pasado enero, suponen que Bloomberg se ha gastado una media de alrededor de 240.000 dólares al día.
La mayor parte de ese dinero ha ido a parar hasta el momento a anuncios radiofónicos y televisivos, así como en una masiva campaña en internet, mediante anuncios electrónicos y con una fuerte presencia en varias redes sociales, no solo en inglés, sino también en español.
Bloomberg es un año más, según difundió esta semana la revista Forbes, el octavo estadounidense más rico, pese a que en el año de la crisis económica su patrimonio se ha rebajado en 2.500 millones de dólares y se ha quedado en 17.500 millones.
En las elecciones del próximo 3 de noviembre, a las que se puede presentar tras haber modificado las leyes electorales de la ciudad que impedían un tercer mandato a los alcaldes, Bloomberg acude como candidato independiente pese a haber llegado a la alcaldía bajo las filas del Partido Republicano.
Su principal oponente es el demócrata William Thompson, pero ni él ni ningún otro de los candidatos que se presentan pueden igualar los gastos de Bloomberg, ya que la legislación no permite recibir donaciones tan altas para financiar una campaña de elecciones locales.
Como el dinero de Bloomberg no procede de donaciones, sino que es de su patrimonio personal, el actual alcalde puede seguir destinando a su campaña todo lo que quiera.