El entrenador argentino Rubén Darío Insúa, que fue ayer, lunes, destituido como técnico, continuará al frente del Deportivo Quito a petición de los jugadores y por la actitud conciliadora que hoy mostró el nuevo presidente de la Comisión de Fútbol del equipo, Fernando Aguirre.
Insúa pidió hoy a los directivos que respeten su contrato, el cual señala que Deportivo Quito sólo puede rescindirlo de forma unilateral si el equipo no se clasifica a la fase final del torneo ecuatoriano de fútbol.
"Si hay que volver a tratar este asunto con Insúa, con los jugadores o con quien sea, para sacar al Quito adelante, nos reuniremos nuevamente para que salga humo blanco, para hacer las pases", dijo Aguirre en una entrevista con la emisora "CRE".
Aguirre, que se hizo cargo ayer de la Comisión de Fútbol, reconoció: "todo hombre tiene su falla. Si hay que rectificar, lo haremos; no quiero caer en el juego de la política sino tratar de que las cosas vayan adelante por el bien, no sólo del Quito sino del fútbol ecuatoriano".
Insúa, por su parte, aseguró que los directivos son los que tienen que respetar el contrato y buscar soluciones a los problemas económicos.
El entrenador está convencido de que si los directivos del cuadro consiguen solventar los líos económicos, los jugadores pelearán por retener el título que ostenta el club desde el año pasado, pese a la crisis financiera y administrativa que soporta desde comienzos de año.
La posición de hoy de Aguirre contrasta con la resolución que tomaron ayer los demás directivos del club, que separaron a Insúa de la dirección técnica del equipo por una supuesta "falta de ética" y por haberles "faltado el respeto", por lo que incluso advirtieron con demandarlo ante la justicia ordinaria.