El delantero argentino Maxi López marcó hoy un tanto en su debut con el Gremio brasileño, que terminó en una goleada por 6-1 sobre el Sao José, en un partido del campeonato regional de Río Grande do Sul.
Maxi López, que había llegado a Porto Alegre sin ritmo de juego procedente del FC Moscú, entró en los últimos minutos del partido y redondeó la goleada, al aprovechar un rechace.
Para celebrar el gol, el jugador argentino se chupó el dedo, en homenaje a su hijo recién nacido, Valentino, que estaba en la grada en los brazos de su madre, Wanda Nara.
Tras el partido, López declaró que se está sintiendo bien y que está mejorando "poco a poco".
"Es siempre lindo (hacer gol) y más ante los aficionados. Sentí mucha emoción. Estoy muy feliz. Este partido fue increíble", afirmó el ex jugador del Barcelona, según recogió la web del diario Zero Hora.