El Banco Central brasileño mantuvo su previsión para el crecimiento de la economía brasileña este año en el 7,3% y redujo la proyección para la inflación del 5,4% al 5%, según el Informe trimestral de inflación que divulgó hoy.
La autoridad monetaria, que había proyectado la expansión del 7,3% del producto interior bruto (PIB) en su informe de junio, antes de que el Gobierno informara de que la economía había crecido a un ritmo récord en el primer semestre (8,9%), mantuvo inalterada esa proyección.
La proyección del Banco Central para el crecimiento económico este año es prácticamente igual a la del Gobierno, que elevó la suya del 6,5% hace tres meses al 7,2% este mes, y es ligeramente inferior al 7,5% proyectado por los economistas del mercado.
En cualquiera de los tres casos será el mayor crecimiento del país en los últimos 24 años y revertirá la contracción del 0,2% sufrida por Brasil el año pasado.
En su nuevo informe trimestral, el Banco Central señaló que la fuerte expansión de este año será impulsada principalmente por la industria, cuya producción crecerá un 10,9%, seguida por la agropecuaria (6%) y por el sector de servicios (5,2%).
Según las proyecciones del organismo, la economía brasileña crecerá estimulada principalmente por el mercado interno, ya que el consumo de las familias se expandirá un 7,2% y las inversiones productivas en un 17,5%.
"Las perspectivas para el segundo semestre indican que la economía crecerá en un ritmo conducente con tasas de crecimiento consideradas como sustentables a largo plazo", asegura el emisor al prever el inicio de un ciclo de crecimiento sustentable.
En su nuevo informe trimestral, el Banco Central redujo su previsión para la inflación este año del 5,4 al 5% y para 2011 la bajó del 5 al 4,6%.
El mayor temor en cuanto a la inflación está en el crecimiento del mercado laboral, que "puede llevar a la concesión de aumentos salariales nominales no compatibles con el crecimiento de la productividad", señala el informe.
Según el Banco Central, con los trabajadores recibiendo mayores salarios y gastando más, y la capacidad productiva estable, una demanda superior a la demanda puede presionar la inflación.