Los duelos de la primera serie final de las mayores entre los campeones Rays y los Vigilantes podría definirse por el bate protagonista del dominicano Carlos Peña, de Tampa Bay, y la productividad de su rival y compatriota Vladimir Guerrero, por Texas.
Si ambos equipos poseen poder en los bates, entre los campeones de la División Este de la Liga Americana, destaca el brillo del bate de Peña, que aun cuando no tuvo el mejor promedio, lo hace sonar en el momento oportuno y de ahí su gran valor y aportación.
El dominicano, que tiene salario promedio de 10,125.000 dólares y es el que más gana del equipo, impulsó 64 carreras a lo largo de la temporada, conectó 28 cuadrangulares en 95 indiscutibles, y remolcó 84 carreras para .196 de promedio de bateo.
Pero los Rays también pueden usar el bate oportuno de su primera base dominicano Willie Aybar, que tuvo un desempeño que le permitió dejar en .230 su promedio, en la campaña pisó 22 veces la registradora, conectó 62 imparables y en seis ocasiones sacó la pelota del campo, además remolcó 43 carreras.
También el bateador designado venezolano Dioner Navarro tuvo promedio de bateo de .194, con 11 carreras anotadas, pegó 24 imparables, incluido un jonrón y remolcó siete anotaciones.
Mientras que los serpentineros de los Rays deberán tener cuidado con la peligrosa productividad y veteranía de Guerrero, líder de los Vigilantes en carreras remolcadas, al sumar 115 a lo largo de la temporada, que se ha convertido en su resurgir y reivindicación después que los Angelinos de Los Ángeles no quisieron retenerlo.
En 593 oportunidades con el bate, Guerrero impulsó 115 anotaciones para convertirse en el pelotero más productivo del equipo tejano, campeón de la División Oeste de la Liga Americana.
Guerrero, que terminó la campaña con promedio de .300, hizo contacto con la pelota en 178 ocasiones, incluidos 27 dobles, un triple y 29 cuadrangulares para ser el bate más efectivo de los Vigilantes, además de pisar 83 ocasiones en la registradora.
Con menos remolcadas, sólo 36, pero con promedio de bateo de .249, el receptor puertorriqueño Bengie Molina será otro bate clave en la final.
Molina pegó 94 imparables, incluidos cinco jonrones, y anotó 27 veces para ser también uno de los bates peligrosos de los campeones Vigilantes.
El equipo tejano tiene un respaldo de otros ocho toleteros latinoamericanos que se pueden convertir en la sorpresa, como los dominicanos el guardabosques Nelson Cruz, el segunda base Joaquín Arias; el segunda base Cristian Guzmán, y el corredor emergente Esteban Germán, de 0-0.
Mientras que en su plantilla también están los venezolanos que también hacen brillar los bates como el parador en corto Elvis Andrus; el segunda base Andrés Blanco, y el receptor Max Ramírez, además del veterano jugador de cuadro, el puertorriqueño Alex Cora, de 3-1.