El banco belga KBC anunció hoy un beneficio neto de 13 millones de euros en 2011, una fuerte caída respecto a los 1.860 millones que ganó en 2010, situación que la entidad atribuye a la crisis de la deuda.
En el cuarto trimestre del año, el grupo obtuvo un beneficio de 437 millones de euros -frente a los 724 que había registrado en el mismo periodo del año anterior- y logró volver a los números verdes tras haber registrado pérdidas de más de 1.500 millones en los tres meses anteriores.
Sin tener en cuenta elementos excepcionales, el beneficio de KBC fue de 161 millones de euros en el último trimestre de 2011, un resultado prácticamente idéntico a los 168 millones de euros registrados un año antes teniendo en cuenta los mismos parámetros.
En un comunicado, KBC destacó los resultados positivos de su negocio bancario y de seguros en Bélgica y en países de la Europa central y del Este.
Según el banco, sus cuentas se han visto afectadas negativamente por el aumento de las provisiones de pérdidas sobre préstamos en Irlanda y Hungría y por la devaluación de la deuda pública griega.
KBC aseguró además que su plan para reducir el tamaño de la compañía y sus riesgos sigue por el buen camino tras haber logrado un acuerdo para la venta de la aseguradora polaca Warta y haber reducido su exposición a la deuda soberana de países del sur de Europa.
Las desinversiones son parte de la estrategia acordada por KBC con las autoridades públicas, que acudieron en su ayuda durante la crisis financiera.
El banco devolvió en enero de este año una partida de 500 millones de euros al Estado belga y confirmó hoy su objetivo de pagar 4.700 millones antes del fin de 2013.