La empresa estadounidense Whirlpool, fabricante de electrodomésticos, registró un descenso del 17,4% en su beneficio durante los nueve primeros meses de 2008 y prevé eliminar unos 5.000 empleos, anunció hoy la compañía.
Al final de los nueve meses transcurridos de su ejercicio anual contabilizaba un beneficio neto de 374 millones de dólares o 4,89 dólares por acción, comparado con los 453 millones o 5,63 dólares por título que consiguió en igual periodo de 2007.
Los ingresos netos por ventas en los nueve primeros meses ascendieron a 14.592 millones de dólares, frente a los 14.083 millones que obtuvo en ese mismo periodo en 2007.
En lo relativo al último trimestre, que cerró el 30 de septiembre, el beneficio neto fue de 163 millones de dólares o un 7% menos que lo obtenido en igual trimestre del año anterior.
La ganancia por acción en ese periodo fue de 2,15 dólares, 5 centavos menos de lo conseguido hace un año.
Los ingresos netos en el tercer trimestre llegaron a 4.902 millones de dólares, un uno por ciento más que en igual periodo del año anterior.
"Hemos observado una profunda caída de la demanda en Norteamérica y Europa durante el tercer trimestre y no esperamos que las condiciones de demanda mejoren en el corto plazo", manifestó Jeff Fetting, presidente y consejero delegado de la compañía.
Para afrontar ese descenso, la empresa ha tomado medidas encaminadas a reducir su capacidad de producción y recortar costes, entre ellas una rebaja de alrededor de 5.000 empleos durante este año y el próximo.
La empresa, con sede en Benton Harbor (Michigan), anunció hoy el cierre de su fábrica en Jackson (Tennessee) y en consecuencia la desaparición de 500 empleos.
A comienzos de año anunció la clausura de otras cuatro plantas, dos de ellas en Estados Unidos y otras dos en Puebla y Reynosa, en México, con la desaparición de unos 2.000 empleos.
La compañía prevé eliminar otras 500 posiciones en sus plantas de Norteamérica y unas 1.900 en sus operaciones internacionales, la mayoría de ellas en Europa, explicó la empresa en un comunicado.
Con esas y otras medidas esta empresa, con una plantilla actual de 73.000 empleados, prevé reducir en unos 275 millones de dólares sus costes anuales.
"La crisis crediticia mundial ha tenido un efecto negativo profundo en una economía que ya se debilitaba y era muy frágil a nivel global", señaló Fetting.
"El declive del valor de la vivienda, un creciente desempleo y unos niveles muy bajos de confianza de los consumidores probablemente prolongarán un entorno negativo de demanda al menos hasta mediados de 2009", agregó.
La empresa prevé que el volumen de ventas baje este año alrededor de un 10% respecto de 2007, comparado con expectativas anteriores de un descenso de entre un 6% y un 7%.
Las acciones de Whirlpool se depreciaban hoy casi un 18% hacia la media sesión en la Bolsa de Nueva York y se negociaban a 41,18 dólares por título.