Los productores rurales de Argentina iniciaron hoy una huelga de comercialización de ganado y granos, en lo que constituye un retorno al enfrentamiento con el Gobierno de Cristina Fernández que el pasado año causó la primera crisis interna del Ejecutivo.
La huelga comercial comenzó con un acto masivo encabezado por los líderes de las patronales agrarias en Leones (provincia de Córdoba, centro del país), la "capital nacional del trigo", uno de los cultivos más castigados por la severa sequía que azota a los campos.
El golpe económico por la sequía es solo una de las cuentas del rosario de quejas que hoy repitió el sector rural en Leones, donde los dirigentes rurales reiteraron su pedido al Gobierno para que baje los impuestos a las exportaciones de granos.
"Tenemos muchísimos problemas, cuando comparamos las producciones vemos que se deterioraron, por el clima una parte, pero en gran parte por las políticas equivocadas que lleva adelante este Gobierno", denunció Mario Llambias, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas.
"Esto que empezó como un reclamo agropecuario, tiene que seguir como un reclamo nacional", insistió.
En los mismos términos se pronunció el presidente de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, quien criticó las prácticas "centralistas" del Ejecutivo.
"No se trata de desestabilizar a nadie, ni de ser parte de una conspiración, de ningún golpe ni cosas que se le parezcan, se trata de recuperar las posibilidades y las perspectivas del país", agregó.
Los dirigentes agrarios pidieron diálogo sin condicionamientos y flexibilidad en el esquema impositivo, detonante del conflicto entre el campo y el Gobierno en marzo de 2008.
En aquella ocasión, el Gobierno perdió el pulso con el campo y tuvo que retirar un incremento en los impuestos a las exportaciones y regresar a la vieja normativa, que ahora también es rechazada por los productores.
Según las cuatro grandes patronales agrarias del país, que representan a unos 290.000 productores, la situación del sector es "crítica" no solo por los impuestos a las exportaciones, sino también por la caída de los precios internacionales de los granos, el alza de los costos de producción, la sequía y la falta de financiación, entre otros factores.
La huelga comercial, la primera de este año y la sexta desde el inicio del conflicto el año pasado, se desarrollará hasta el martes, cuando la ministra de la Producción, Débora Giorgi, ha convocado a una reunión a los dirigentes de las entidades agropecuarias.
Los líderes rurales aceptaron ir a esa cita al tiempo que anunciaron la medida de fuerza comercial, en un contexto de creciente presión de las bases agropecuarias para regresar a las protestas.
El resultado de la reunión del martes es incierto, ya que las patronales rurales exigen un diálogo "sin condicionamientos" y en el que se pueda hablar "de todos los temas", mientras que el Gobierno insiste en que los impuestos a las exportaciones de granos no se tocarán.
El diálogo estará, además, condicionado por el malestar generado entre las patronales agrarias por la polémica en torno a los contactos secretos -infructuosos- entre el Gobierno y solo una de las cuatro entidades, que fue revelado por el propio Ejecutivo en una maniobra interpretada por los dirigentes rurales con un intento por dividirlos.
El Gobierno ha justificado en varias ocasiones que los impuestos a las exportaciones de granos permiten, entre otras cosas, redistribuir las ganancias "excepcionales" del sector agropecuario.
"Hoy más nunca, necesitamos de la unidad de todos los argentinos y, fundamentalmente, de la colaboración y la ayuda de aquellos que más tienen y más han ganado para seguir sosteniendo la actividad económica, el empleo y la paz social, el gran patrimonio que hemos logrado luego de graves crisis", dijo este jueves la presidenta argentina, Cristina Fernández.
Argentina, uno de los mayores productores y exportadores mundiales de alimentos, sufrió el año pasado millonarias pérdidas por las huelgas agropecuarias y los bloqueos de rutas que llevaron a cabo los productores rurales.
Cronología del conflicto agrario
El conflicto entre el Gobierno argentino y el sector agropecuario se reavivó hoy con el inicio de una nueva huelga comercial de los productores agrarios.
Estos son los principales acontecimientos del desarrollo del conflicto:
2008
-11 de marzo: Tras dos días de bloqueos a los puertos por parte de los productores agropecuarios en protesta por la prohibición de exportar trigo, el Gobierno argentino anuncia un nuevo esquema de impuestos a las exportaciones de soja, girasol, trigo y maíz, cuya tasa varía en función de los precios internacionales de los granos.
-13 de marzo: Las cuatro grandes entidades agropecuarias inician una huelga comercial reforzada con bloqueos de carreteras en varios puntos del país.
-25 de marzo: La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, califica la protesta como una "extorsión".
En Buenos Aires y las principales ciudades del país se escuchan "cacerolazos" contra el Gobierno. Sectores afines al oficialismo acuden a la Plaza de Mayo para impedir el paso de manifestantes críticos. Se producen algunos incidentes.
-27 de marzo: Desabastecimiento de alimentos básicos en las principales ciudades del país. Fernández convoca al diálogo, aunque condiciona la negociación al levantamiento de los bloqueos.
-28 de marzo: Se suspenden los bloqueos y se habilita una mesa de negociación con el Gobierno, que finalmente fracasa por falta de acuerdos. Los productores retoman los piquetes.
-31 de marzo: El Gobierno anuncia compensaciones para pequeños productores. Las organizaciones agropecuarias reaccionan con cautela y ratifican la continuación de la huelga hasta el 2 de abril.
-1 de abril: El oficialismo se moviliza en Buenos Aires en respaldo del Gobierno. Los productores agropecuarios permiten el tránsito de camiones con alimentos perecederos, como lácteos y hortalizas.
-6 de abril: El Gobierno denuncia ante la Justicia a las entidades del campo por "violar las leyes de abastecimiento y seguridad" e "impedir el normal funcionamiento del transporte", tras la huelga de 21 días y las protestas del sector.
-11 de abril: Se reanudan las conversaciones entre el Gobierno y las patronales agrarias.
-30 de abril: Los productores y el Gobierno llegan a un acuerdo para reanudar las exportaciones de carnes y trigo.
-2 de mayo: Las patronales agropecuarias retoman las protestas, aunque sin bloquear carreteras ni reanudar la huelga comercial, a la espera de negociar.
-6 de mayo: Las entidades del campo se reúnen con el Gobierno y aseguran que el Ejecutivo admitió que hubo errores en la aplicación del nuevo esquema impositivo, lo cual fue desmentido horas más tarde por las autoridades.
-7 de mayo: Las entidades agropecuarias suspenden la comercialización de granos para la exportación hasta el 15 de mayo y se manifiestan al costado de las rutas, aunque garantizan el abastecimiento de alimentos. La protesta se amplia hasta el 21 de mayo.
-23 de mayo: El Gobierno y las patronales agropecuarias retoman las negociaciones. La cita concluye con declaraciones oficiales de optimismo y una clara disconformidad del campo.
-25 de mayo: El sector rural convoca a cerca de 300.000 personas en Rosario (centro de Argentina) para reclamar la derogación de la subida de impuestos a las exportaciones de granos.
-26 de mayo: El Gobierno rompe las negociaciones por el "tono opositor" del acto en Rosario.
-28 de mayo: El campo vuelve a no comercializar granos con destino a la exportación.
-29 de mayo: El Gobierno anuncia una corrección del esquema de impuestos a las exportaciones de granos, pero los cambios no satisfacen al sector rural.
-17 de junio: El gobierno envía el decreto de subida tributaria al Congreso para su discusión.
- 15 de julio: Movilizaciones multitudinarias convocadas a favor y en contra de la política gubernamental en el conflicto del campo colapsan Buenos Aires.
- 17 de julio: El Gobierno sufre un duro revés tras el rechazo del proyecto en el Senado con el voto del vicepresidente del país, Julio Cobos.
- 18 de julio: El Ejecutivo anula la resolución del 11 de marzo y recupera las retenciones fijas que regían desde de noviembre de 2007.
- 18 de agosto: Los productores rurales retoman las protestas al costado de las rutas.
- 3 de octubre: Las patronales rurales inician una nueva huelga comercial en reclamo al Gobierno de Fernández.
- 10 de octubre: El Gobierno anuncia un fondo de 230 millones de pesos (unos 70,9 millones de dólares) para los productores afectados por la sequía, medida que los dirigentes rurales consideran insuficiente.
- 20 de noviembre: Las patronales rurales reclaman un "plan de emergencia agropecuaria".
2009
- 14 de enero: El Gobierno abre una línea de créditos subsidiados para la compra de maquinaria agrícola, entre otras medidas destinadas al "mantenimiento del empleo y la reactivación" del sector agropecuario, afectado por una severa sequía.
- 18 de febrero: El sector agrario reprocha las "dilaciones inexplicables" del Ejecutivo para convocar al diálogo. El Gobierno revela contactos secretos con una de las cuatro patronales rurales.
- 19 de febrero: El Gobierno convoca al campo a una reunión para el martes 24 de febrero. Los dirigentes agrarios aceptan el diálogo, pero convocan a una nueva huelga comercial de cuatro días.
- 20 de febrero: Las patronales agrarias inician la sexta huelga comercial desde el estallido del conflicto entre el campo y el Gobierno.