El canciller argentino, Héctor Timerman, se reunió hoy con la embajadora de Bolivia, Leonor Arauco, para tratar del conflicto generado por la ocupación de espacios públicos de la capital de Argentina por personas sin hogar, que ha ocasionado la muerte de un paraguayo y al menos dos bolivianos.
El encuentro con Arauco tiene como objetivo "seguir cooperando en reducir el foco de xenofobia que desató (el alcalde de Buenos Aires, Mauricio) Macri, con sus declaraciones", afirmó Timerman en su cuenta de Twitter.
El canciller elogió la decisión del presidente de Bolivia, Evo Morales, de ofrecer tierras en su país a los bolivianos involucrados en la toma del Parque Indoamericano, del barrio porteño de Villa Soldati, donde permanecen apostadas más de 13.000 personas tras los violentos enfrentamientos con policías y vecinos registrados la semana pasada.
"Eso es buscar soluciones. Todo lo contrario de generar odio entre la gente", resaltó Timerman en alusión a unas recientes afirmaciones de Macri en las que vinculó la ocupación a la "inmigración descontrolada" con un "avance del narcotráfico".
Las declaraciones de Macri fueron criticadas por "xenófobas" los Gobiernos de Bolivia y de Paraguay.
En tanto, al menos otros seis predios fueron ocupados esta semana por cientos de personas que reclaman viviendas, mientras las autoridades continúan buscando una salida a la toma del Parque Indoamericano, donde conviven miles de inmigrantes.
A la ocupación este lunes de la sede de un club en el barrio porteño de Villa Lugano y de los terrenos de dos fábricas en el cinturón urbano de Buenos Aires se añadió hoy la toma de otros tres predios en la capital argentina.
El conflicto por la ocupación de tierras "no se desmadró" sino que "se apadrinó", afirmó hoy la presidenta argentina, Cristina Fernández, quien la semana pasada anunció la creación del Ministerio de Seguridad en medio de los enfrentamientos.
El jefe del Gabinete, Aníbal Fernández, dijo el lunes que este "no es un problema de vecinos sino de activistas", al acusar a dirigentes políticos de pretender "sembrar el desconcierto y la preocupación".
Aníbal Fernández y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, se reunirán hoy con Macri para buscar una salida al conflicto, después de que el pasado fin de semana mantuvieran encuentros que no derivaron en soluciones de fondo a raíz de las disputas políticas que mantienen el Gobierno nacional y la Alcaldía.
Los vecinos que rodean al Parque Indoamericano se oponen a que el predio se convierta en un nuevo asentamiento marginal de Buenos Aires, donde existen 14 "villas miserias" pobladas por más de 150.000 personas, lo que significa un crecimiento del 25 por ciento en los últimos dos años, según datos divulgados por la prensa local.
El 70 por ciento de los habitantes de los asentamientos marginales, donde reside un 7 por ciento de la población de la ciudad, es extranjero, agregan.
Tras la ola de violencia desatada el martes pasado, cuando la policía intentó desalojar el parque, la calma retornó este fin de semana con la llegada de miembros de la Gendarmería (policía de frontera) y de la Prefectura (guardacostas) a vigilar el lugar.
Los enfrentamientos ocurridos durante la última semana en el parque causaron la muerte del paraguayo Bernardo Salgueiro, de 24 años, la boliviana Rosmeri Cupeña, de 28, y su compatriota Juan Castañares Quispe, de 38 años.
El pasado viernes, durante uno de los choques, el servicio médico de emergencias de Buenos Aires confirmó la muerte de un joven de 19 años, que luego fue desmentida por la policía, aunque la Asociación Civil Federativa de Bolivia en Buenos Aires insistió en que durante esos enfrentamientos murió otro boliviano, identificado como Julio Valero.