Los Jefes de Estado de los países miembros de la Comunidad del Caribe (Caricom) analizarán los impactos de la crisis financiera internacional en la economía regional durante su trigésima primera cumbre anual que se celebrará en Jamaica del 4 al 7 de julio próximos.
Edwin Carrington, secretario general de Caricom, dijo hoy a periodistas que el bloque regional no ha estado inmune a la crisis porque la industria turística y las remesas han sido afectadas por la disminución de los "ingresos discrecionales en los mercados más grandes de la región".
Situación, agregó, no puede ser separada de los problemas sociales importantes relacionados con la violencia y la inseguridad.
Carrigton dijo que al menos la mitad de los 15 miembros de Caricom prevé que la economía se contraerá o no registrará un crecimiento este año, y han expresado preocupación por los altos niveles de desempleo y otros factores que posiblemente exacerbarán los problemas de la región.
El asesor económico de Caricom, Maurice Odle, por su parte, informó que entre otros temas que examinarán los Jefes de Estado están "la crisis de la deuda que se avecina y el derrame de petróleo en el Golfo de México".
Odle precisó que los líderes gubernamentales se centrarán en los desafíos que afronta el Caribe para moverse "de la estabilización a la transformación" y que la región "necesita ser más competitiva para participar con eficacia en la economía de postcrisis".
La cumbre coincide con el trigésimo séptimo aniversario de Caricom y su secretario general confía en que el bloque regional buscará las herramientas necesarias para afrontar los cambios y las oportunidades que lo guíe hacia la prosperidad y la seguridad de todos los que lo integran.
Las oportunidades, puntualizó, deben ser guiadas por temas como el Acuerdo de Asociación Económica (EPA, por su sigla en inglés) que el Caribe suscribió con Europa hace dos años, las negociaciones con Canadá para un nuevo convenio de comercio y desarrollo y mejorar las relaciones entre Caricom y Estados Unidos.
Caricom también busca profundizar las relaciones con sus vecinos de América Latina a través de Brasil, la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe (CALC), la Alianza Bolivariana para Nuestra América (Alba) que es una iniciativa impulsada por Venezuela y Cuba, y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
Otros temas de la agenda son la reconstrucción de Haití, tras ser devastada por un terremoto este año y el cambio climático particularmente cuando la región se prepara para asistir a la conferencia internacional que se celebrará en México, en noviembre próximo.