El caso de las escuchas empuja a dimitir al heredero James Murdoch
Katherine Palacio P./
El caso de las escuchas en la prensa británica se ha cobrado su víctima más relevante con la dimisión hoy de James Murdoch como presidente de News International, editora de "The Sun" y "The Times" en el Reino Unido.
Murdoch, hijo del magnate de medios de comunicación Rupert Murdoch, abandona su cargo en esa empresa para concentrarse en su labor como director de operaciones de News Corporation, matriz del grupo con sede en Nueva York, según indicó la compañía.
Su repentina dimisión siembra las dudas sobre su futuro como heredero del imperio empresarial y también en cuanto al futuro del grupo en el Reino Unido, donde dos de sus cabeceras están siendo investigadas por actividades ilegales.
La marcha de Murdoch, de 39 años, se produce tras la detención este mes de diez periodistas de "The Sun" por presuntos sobornos a cargos públicos y mientras sigue la investigación sobre las escuchas telefónicas practicadas en el ya clausurado "News of the World".
Con tres investigaciones en curso -la del Parlamento británico, la policial y la del juez Brian Leveson sobre los estándares de la prensa-, la gestión de James Murdoch al frente de News International estaba en entredicho.
"Claramente, la Comisión de cultura y medios (de la Cámara de los Comunes) le criticará en su informe, que saldrá pronto, por lo que creo que, esencialmente, se le ha retirado de la línea de fuego", opinó hoy el exsubdirector del "News of the world" Paul Connew.
James Murdoch y su padre, Rupert Murdoch, de 80 años, comparecieron el año pasado ante esa comisión, cuando aseguraron que desconocían que la práctica de las escuchas ilegales, que motivó el cierre del "News of the World" en julio de 2011, estuviera extendida.
Sin embargo, la declaración del hijo fue rebatida por directivos del periódico que sostuvieron que se le había informado de ese hecho al pedirle que autorizara indemnizaciones para las víctimas y James Murdoch fue llamado por segunda vez a testificar ante los Comunes.
El presidente de esa comisión parlamentaria, el conservador John Whittingdale, dijo hoy que la dimisión de Murdoch "parecía probable tarde o temprano".
Con el cerco cada vez más cerca de la cúpula de la empresa, News Corporation ha apartado a James del negocio periodístico en el Reino Unido, lo que significa que, por primera vez desde la entrada de Murdoch en este mercado en 1969, no habrá nadie de la familia al frente de las operaciones.
"Como en una tragedia griega, el imperio Murdoch se está derrumbando y el príncipe heredero ha sido sacrificado para acallar el horror público ante la corrupción, connivencia y delincuencia del imperio, con su compra de políticos y policías", declaró el diputado y exsecretario de Estado laborista Denis MacShane.
Diez periodistas de "The Sun", el de más tirada del país con casi tres millones de ejemplares diarios, han sido detenidos en los últimos días y están en libertad condicional por presuntos pagos ilegales a cargos públicos a cambio de información.
Paralelamente, decenas de empleados del "News of the World" -incluido Andy Coulson, exjefe de prensa del primer ministro británico, David Cameron- están siendo también investigados por la práctica de las escuchas ilegales a famosos y gente corriente para obtener exclusivas.
El pasado domingo se publicó por primera vez el dominical "The Sun on Sunday" en sustitución del histórico rotativo clausurado, en otro intento de Rupert Murdoch de pasar página a un escándalo que ha manchado su reputación en el Reino Unido.
Con su marcha a Nueva York, donde se ocupará de negocios televisivos, James Murdoch se retira de la primera línea en este país, donde sin embargo aún es consejero delegado del canal de pago BSkyB, propiedad de los Murdoch en un 39 por ciento.
No obstante, también se le cuestiona este cargo, que conservó por poco en la junta de noviembre gracias al apoyo de los accionistas de News Corporation y con la oposición o abstención de un 45 por ciento del accionariado.
Por Judith Mora
James Murdoch, el heredero que naufragó en el Reino Unido
Londres, 29 feb (EFE).- Ambicioso, emprendedor e implacable, James Murdoch ha sido el responsable de la cuestionada estrategia con la que News International ha afrontado el escándalo de las escuchas en el Reino Unido. Su renuncia como presidente de la rama británica del imperio mediático de su padre, Rupert Murdoch, deja en entredicho su labor y hace peligrar su aspiración de convertirse en el heredero del magnate de origen australiano. Más interesado en el mundo de la televisión e Internet que en la prensa, el año pasado el menor de los hijos adultos de Murdoch fue nombrado por su padre la tercera persona con más poder en su grupo de comunicación News Corporation. Pero ahora James, de 39 años, se mudará de Londres a Nueva York para centrarse en el negocio global de las televisiones del grupo, incluido el 39 por ciento de la plataforma británica BSkyB y otros canales europeos y asiáticos, así como el estadounidense Fox News. Hace dos semanas, la sentencia sobre su futuro quedó en evidencia cuando el poderoso Rupert Murdoch anunció en la capital británica el lanzamiento de su nueva aventura periodística, el dominical "The Sun on Sunday" y James no le acompañaba, aunque sí otro de sus hijos. El magnate, de 80 años, escenificó así el alejamiento de hasta ahora su más claro heredero del núcleo duro de sus negocios en el Reino Unido, donde posee los periódicos "The Times", "The Sunday Times" y "The Sun". James ha sido muy criticado por sus métodos a la hora de afrontar la grave crisis de espionaje periodístico que azota a la empresa familiar. Fue él quien decidió cerrar el centenario "News of The World" y pagar indemnizaciones extrajudiciales a algunas de las víctimas de las escuchas ilegales de ese tabloide. Muchos han dudado de que pudiera salir airoso del demoledor escándalo y los medios británicos especulan que con la mudanza a Estados Unidos se busca evitar que el hijo de Murdoch pueda ser detenido y procesado. Ya son más de treinta las personas del grupo de comunicación arrestadas por los pinchazos del "News of the World" y los sobornos a policías de otro diario hasta ahora bajo su responsabilidad, "The Sun". Además, la posibilidad de que el hasta ahora responsable de News International hubiera mentido en su comparecencia en el Parlamento sobre el escándalo de las escuchas, aumentó la presión sobre él. Aunque conocido en el mundo de los negocios como un ejecutivo seguro y desafiante, durante la crisis de las escuchas pocos consideran que haya estado a la altura. El biógrafo de Rubert Murdoch, Michael Wolf, escribió en 2008 que James "es agresivo, implacable, enfocado, reservado, capacitado y preciso. Su padre está obviamente orgulloso de él, incluso quizá le teme un poco". James Murdoch nació en 1972 en Londres, donde vivía hasta ahora con su mujer y sus dos hijos, tras haber llevado una vida nómada durante su infancia debido a las obligaciones empresariales de su padre. En un principio, James no parecía el hijo más prometedor. Estudió en la prestigiosa universidad de Harvard (Estados Unidos) cine e historia pero nunca terminó la licenciatura. Durante sus años de estudiante fundó una revista satírica y a mediados de los años 90 puso en marcha un sello discográfico, Rawkus, dedicado a la música hip hop. Aunque nunca aportó muchas beneficios, su padre quiso tenderle una mano y compró la discográfica, momento en el que James se convirtió en el responsable del área musical del imperio Murdoch. Tras encargarle la gestión de varios canales de televisión en Asia, Rupert Murdoch nombró en 2003 a su cuarto hijo consejero delegado de la plataforma digital BSyB. A pesar de las críticas a los métodos despóticos del magnate, las responsabilidades de James Murdoch, que a sus 30 años era el director más joven de una empresa del mercado bursátil de Londres, fueron aumentando de manera imparable. En 2007 fue nombrado responsable de las áreas de negocio de Asia y Europa, y se convirtió en una de las personas con más poder en la compañía. Desde entonces, James Murdoch se posicionó como el más claro sucesor de su padre, pero el escándalo de las escuchas, que ha azotado ese imperio como un tsunami, ha dejado su futuro, como el del resto del grupo, en suspenso.