El Comité de las Fuerzas Armadas del Senado ha postergado hasta mañana una vista sobre la estrategia militar en Afganistán después de que el general David Petraeus, jefe del Comando Central de EE.UU., sufriese un desmayo en la audiencia.
Petraeus, de 57 años, sufrió un breve desmayo durante la audiencia, poco después de dar testimonio sobre los progresos de las tropas de Estados Unidos y Afganistán en la lucha contra los talibanes en ese país asiático.
Fue tras una serie de preguntas del senador republicano John McCain, de Arizona, que Petraeus se desplomó en su asiento -por deshidratación, según reconoció- y de inmediato fue rodeado por asesores del Pentágono que asistían a la audiencia con él, incluyendo a Michele Flournoy, subsecretaria de Defensa para asuntos políticos.
Petraeus salió del salón de audiencias sin ayuda alguna y 25 minutos más tarde regresó para reanudar la audiencia.
"No fueron las preguntas del senador McCain, les aseguro", bromeó el general de cuatro estrellas, quien dijo haberse sentido "un poco mareado".
Sin embargo, el presidente del Comité, el demócrata Carl Levin, de Michigan, decidió postergar hasta mañana por la mañana la audiencia, indicaron fuentes legislativas.
Durante la audiencia, Petraeus reiteró su apoyo a la decisión del presidente Barack Obama de comenzar la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán a partir de julio de 2011.
"La fecha de julio de 2011 no es cuando corremos hacia las salidas sino que, tras una evaluación, comenzamos un proceso de transición de tareas hacia las fuerzas de seguridad afganas.. para comenzar una reducción responsable de nuestras fuerzas", explicó Petraeus tras una pregunta de McCain.
En diciembre pasado, Obama anunció el despliegue adicional de 30.000 soldados en Afganistán, y se prevé que para finales de agosto próximo, el total será de alrededor de 100.000 soldados en suelo afgano.
El Pentágono debe entregar un informe sobre el avance de la nueva estrategia militar en Afganistán en diciembre próximo.
Tanto Levin como McCain expresaron preocupación por la situación actual en Afganistán, donde los talibanes aparentemente han logrado ganar terreno tras su derrocamiento en noviembre de 2001 por parte de las fuerzas afganas apoyadas por Estados Unidos.
Levin, en particular, señaló los "resultados mixtos" de la ofensiva militar liderada por EE.UU. contra los talibanes a comienzos del año en la provincia de Helmand, y las demoras en la ofensiva contra los radicales islamistas en la provincia de Kandahar.
No es lo único que preocupa a los legisladores estadounidenses del aparente resurgimiento de los talibanes.
Según Levin, también hay consternación por la campaña de asesinatos de funcionarios locales, la demora en la entrega de servicios por parte del Gobierno afgano y sus divisiones internas sobre un posible proceso de reconciliación con los talibanes.
En ese sentido, McCain advirtió que sería "muy peligroso" si resulta cierto que el presidente afgano, Hamid Karzai, ha perdido la fe en la posibilidad del éxito de las tropas de EE.UU. y la OTAN.
"Me sigue preocupando mucho el mensaje que estamos enviando en la región, sobre si vamos o no a quedarnos y si haremos lo necesario para triunfar, en vez de establecer un cronograma arbitrario" para la salida de Afganistán, dijo McCain.
Los recientes reveses políticos y militares en Afganistán han mermado la confianza en los corredores del Congreso sobre la campaña militar en ese país, y precisamente por esa ansiedad es que los legisladores convocaron audiencias para hoy y mañana, en ambas cámaras del Legislativo, para analizar el asunto.