El Confabulario
El Confabulario – 5 de marzo de 2013
Los pacientes afectados por el dietilenglicol y las autoridades de Salud llegaron a un acuerdo referente a la pensión vitalicia que se les dará a los sobrevivientes del tóxico.
En reunión celebrada en la Presidencia de la República se acordó aumentar la pensión mínima propuesta, que era de 235 dólares, a 600 dólares, sin que las víctimas tengan que firmar un finiquito de reclamo con el Estado.
El ministro de la Presidencia, Roberto Henríquez, anunció que las modificaciones al proyecto se entregarán a la Asamblea para que sean incorporadas y se agilice la discusión del proyecto, a fin de que se convierta en ley.
El presidente de la Comisión de Salud del Legislativo, Mario Lazarus, informó que tan pronto sean presentadas las reformas, solicitará que sean discutidas con urgencia notoria.
El monto fijado como pensión básica será revisado cada dos años, como parte de los acuerdos, y aquellas personas que no han presentado efectos por el consumo del tóxico, continuarán recibiendo atención médica por los próximos cinco años.
El ministro de Salud, Javier Díaz, se comprometió con los familiares y víctimas del dietilenglicol en aplicar las medidas para que se otorgue un trato más humano y un servicio de calidad cuando acudan en búsqueda de atención.
Antecedentes
El exministro de Salud, Franklin Vergara, sustentó el proyecto a la Asamblea el 8 de febrero del año pasado, y aunque se intentó aprobarlo en ese periodo, desde un inicio los pacientes y familiares se opusieron a la pensión mínima que fijaba la Caja de Seguro Social y al hecho de que se les obligaba a firmar un acuerdo de finiquito, mediante el cual las víctimas de los jarabes suministrados por la institución tenían que renunciar a todo reclamo legal contra el Estado.
La Comisión de Salud de ese periodo legislativo, presidida por el hoy diputado del Molirena Pablo Vargas, intentó crear una subcomisión para analizar la propuesta, pero nunca se instaló y las conversaciones para tratar de llegar a un acuerdo se trasladaron, posteriormente, a la Presidencia.